Una idea clara: crear antes que destruir

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El análisis de Fernando Vázquez | Ningún técnico ha sido tan explícito sobre cómo jugará su selección. Aragonés quiere un equipo con un concepto agresivo

08 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Lamento la confusión existente sobre la selección española, que para mí se fundamenta en lo que transmite la crítica especializada. No hace ésta más que decir que cómo es posible que a estas alturas no sepamos todavía cómo va a jugar este Mundial. E insiste en que desconocemos a qué jugamos, a diferencia de otras selecciones que sí lo saben, como Italia, Alemania, Brasil, Francia¿ Por cierto, espero que algún día nos lo expliquen a todos. Tengo mucha curiosidad. Tampoco entiende esta misma crítica que a día de hoy no sepamos qué jugadores o qué sistema defenderán nuestros intereses en el primer partido ante Ucrania. Como si esto fuera la clave del éxito o del fracaso. Estamos confundiendo a la gente. Sí sabemos a qué quiere jugar España, porque el propio Luis Aragonés lo dijo expresamente, y eligió consecuentemente a los jugadores adecuados. Sólo hay dos formas de afrontar una competición o un partido: agresiva o conservadora. Luis nos dijo que la nuestra será la primera, la agresiva. Por tanto, nos caracterizaremos por llevar la iniciativa, por la posesión del balón, por ataques combinativos, por actuar y no esperar, por el pensamiento creativo y positivo. Pensaremos en marcar antes que en no encajar, en ganar antes que en evitar perder, en crear posibilidades antes que en esperar un error del contrario, en recuperar el balón antes que en evitar el gol¿. Seremos creativos, no destructivos. Lo tenemos muy claro. Sí sabemos a qué jugamos. Conocemos nuestro estilo. No hay dos Españas, sólo una, la agresiva. A ningún seleccionador escuché o leí una declaración tan explícita de lo que pretende, ni siquiera al de Brasil, equipo adalid de esta forma de entender y desarrollar el juego. Por cierto, se observará en este Mundial una ligera tendencia hacia este estilo agresivo en muchas selecciones; tendencia hacia la izquierda, pero es oportuno recordar que históricamente el estilo conservador produjo más y mejores resultados. No confundamos el pensamiento estratégico con el pensamiento táctico. España tiene claro el primero, el más importante, pues es el que nos define como selección. Queda dicho. Es el pensamiento táctico el que nos tiene que decir cómo vamos a conseguir imponer el estilo que hemos escogido. Qué sistema, qué jugadores¿ Aquí puede haber discrepancia, polémica¿, pero esto también genera confusión. Sistema y jugadores son la misma cosa, pues los primeros no dejan de ser, o así debería ser, la expresión de las diferentes cualidades de los jugadores. Por tanto, a futbolistas diferentes, sistemas diferentes, pero todos con un mismo pensamiento estratégico: ser agresivos, o lo que es lo mismo, ser coherentes con la idea elegida de antemano. Todos los sistemas serán válidos si consiguen ese objetivo y dan triunfos al equipo. Pero tienen una importancia relativa y quedan validados en primer lugar por el resultado; y luego, por su funcionamiento, especialmente por la precisión, por la coordinación y la velocidad que desarrollen. No importa la marca del reloj, sólo exigimos que nos dé siempre la hora exacta. Puntos fuertes de España 1). Gran cantidad de recursos ofensivos a nivel colectivo e individual. Echo de menos a Morientes, necesario en muchos partidos. 2). Velocidad de nuestra línea de cuatro, que nos permitirá jugar adelantados. 3). La experiencia de Luis y su versatilidad táctica. 4). Línea de centrocampistas inmejorable, de gran creatividad. 5). Buen juego interior. Puntos débiles 1). Llegamos con poco tiempo de trabajo sobre el concepto agresivo de equipo. 2). Jugadores que no llegan bien: Raúl, Xavi. 3). Falta de futbolistas determinantes y líderes. 4). No somos fuertes en nuestro juego exterior. Como reflexión final les diría que no se trata de jugar bien al fútbol. Se trata de hacerlo mejor que el rival que haya enfrente y ganarle, aunque a decir verdad, a quién no le gusta tener un reloj bonito. Suerte, España.