El presidente y el artillero

DEPORTES

EL CAMPEONATO del Mundo está a la vuelta de la esquina. La selección española ya se acerca al país anfitrión, adonde emprendió viaje con parada y fonda en Suiza. Allí, esta tardce, se enfrentará a Croacia en un amistoso que servirá para perfilar la puntería de los delanteros españoles cara al gol, un problema que preocupa seriamente a Luis Aragonés, y que no creo que lo vaya a terminar resolviendo Raúl, al que ahora nos presentan como un resucitado artillero, gracias al gol de rebote que marcó a los egipcios. El seleccionador español, que tampoco, es tonto, aunque a veces se deje ir, sabe que está metido en un compromiso porque el papel del equipo español no tiene buena cotización en esa bolsa futbolística en la que están metidos los candidatos con solvencia, siempre en la medida que en el fútbol se puede garantizar dicha solvencia. La casi obligada visita de Rodreíguez Zapatero antes de la partida elevó, sin duda, la moral de la selección española, muy especialmente, la de Raúl, capitán y, repito, nuevo artillero.