Beto Martín y Rubén Ramírez acompañan al balear
03 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Suma y sigue. Rafael Nadal consiguió su victoria consecutiva número 56 sobre pista de tierra batida. Ese nuevo triunfo lo logró en la tercera ronda de Roland Garros frente al francés Paul Henri Mathieu, vigésimo noveno cabeza de serie. El partido fue todo un maratón que se prolongó por espacio de 4 horas y 52 minutos. El balear se impuso a su adversario por 5-7, 6-4, 6-4 y 6-4. Nadal se cruzará en octavos de final con el australiano Lleyton Hewitt, vencedor del eslovaco Dolminik Hrbaty por 7-6 (5), 6-2 y 6-2 en dos horas y cinco minutos. El mallorquín tuvo que esforzarse para celebrar con un triunfo su vigésimo cumpleaños. Las constantes respuestas de su rival se convirtieron en una tortura. El partido emocionó a los 15.171 espectadores que lo presenciaron, con mayoría de público volcado con Mathieu. Un puñado de incondicionales mantuvieron su apoyo a Nadal. El jugador francés tuvo fases gran juego, especialmente en el primer set. Después, aunque siguió manteniendo el tipo, no pudo impedir que poco a poco Nadal fuese afianzándose en la pista. El español, sin alcanzar su mejor tono, acabó adjudicándose el triunfo. Mathieu demostró que es un profesional que se crece contra sus rivales más ilustres. De hecho, fue el último en vencer al ahora retirado Pete Sampras. Además de superar a su contrincante y al público, Nadal se encontró con un imprevisto. En el tercer set, pidió la presencia del médico, al tiempo que hacía gestos como que tenía algo raro en su garganta. Se trataba de un un trozo de plátano que se le había atragantado. También se clasificaron para octavos Alberto Martín y Rubén Ramírez. Martín venció al belga Olivier Rochus por 7-5, 4-6, 6-7 (5), 6-1 y 6-4 en 3 horas y 59 minutos. Se cruzará con el francés Julien Benneteau. Rubén Ramírez superó a David Ferrer por 7-6 (4), 7-5 y 6-4. Tommy Robredo, clasificado el día anterior, jugará hoy contra el croata Mario Ancic, un joven de casi dos metros de altura con un saque fulminante.