Reportaje | El joven piloto, que tuvo un espectacular comienzo de campeonato, atraviesa un bache que se ha producido justo después de la exclusión del equipo del psicólogo gallego Joaquín Dosil
01 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Todo iba sobre ruedas. Dos pruebas del Mundial y dos victorias para un Jorge Lorenzo al que todos tildaban como indiscutible candidato al título del cuarto de litro. Ya no era sólo el impetuoso piloto que se la jugaba en cada curva. Había aprendido a controlarse sobre la máquina y parte de la culpa la tenía un gallego, el psicólogo Joaquín Dosil. Dosil comenzó a trabajar con Lorenzo en las últimas cuatro carreras del pasado campeonato. Los resultados fueron sensiblemente mejores que en las doce pruebas anteriores. Pero la explosión definitiva llegó este año con los dos triunfos consecutivos. Entonces, Daniel Amatriain, manager de Lorenzo, aconsejó la exclusión de Dosil del equipo. En las tres carreras siguientes, Jorge abandonó por caída en dos y en la otra sólo fue cuarto. A raíz de esta decisión, el padre del joven valor del motociclismo español, el gallego Chicho Lorenzo, ha cargado duramente contra Amatriain: «Tras la carrera de Qatar y la segunda victoria consecutiva, se sintieron tan fuertes que han muerto de éxito. La versión oficiosa de la marcha de Joaquín fue que estaba adquiriendo mucho protagonismo. Dani decía al chaval que la gente iba a pensar que ganaba las carreras gracias a su psicólogo. Y entonces le planteó el reto a Giorgio de ganarlas sin él. De momento, los resultados son demoledores. En cierta forma les está ocurriendo algo similar a lo que hizo Florentino en el Madrid. ¿Qué ganó desde que echó a Del Bosque? Hay una máxima, lo que funciona no se toca. A estos niveles no se puede andar con celos». Por su parte, Joaquín Dosil decidió permanecer al margen de la controversia y declinó hacer declaraciones a este periódico. En cualquier caso, la polémica promete extenderse en los próximos días. La próxima cita del campeonato será este fin de semana, en Muguello. En el caso de prolongarse el bache que atraviesa el mallorquín de origen gallego, la situación podría hacerse insostenible para el propio Daniel Amatriain, quien tendría difícil explicar una decisión que lejos de servir para mejorar los resultados, lo que ha hecho es empeorarlos ostensiblemente.