Dejen de mirar para el otro lado

DEPORTES

DE POCO vale quejarse por las graves y permanentes deficiencias (en algunos casos delito) que una temporada tras otra se registran en las competiciones oficiales del fútbol profesional en donde parece que nadie quiere poner freno a tanta ilegalidad. El problema llega al fútbol mundial, y ayer apuntábamos a la FIFA, en donde se enteran ahora de los escándalos surgidos en el fútbol italiano cuando es un problema que va saltando de un país a otro y pronto llegará a España. Miren ustedes; anteayer se celebró en Bilbao el último partido de la Liga española, ya saben, «la mejor del mundo». En un campeonato en el que los puntos suelen tener un alto valor, resultó que este Athletic-Barcelona (3-1) se convirtió en un trámite. Un caso como el de San Mamés no lo recuerdo en los setenta años que llevo viendo fútbol. Hay más: del partido salió un ganador, pero en la quiniela fue una X, según el sorteo realizado para dar validez a los premios. ¿No parece más normal anular el pronóstico de esa casilla que hacer esa chapuza? En el fútbol las protestas son casi todas dirigidas al árbitro. Enfocarlas hacia otros objetivos es perder el tiempo porque en este país se toleran muchas ilegalidades, debido a que quienes están obligados a cortarlas miran para otro lado.