El presidente de la FIFA, el suizo Sepp Blatter, se sumó ayer a las críticas vertidas sobre el árbitro noruego Terje Hauge, que medió en la final de la Liga de Campeones entre el Barcelona y el Arsenal, por haber decretado precipitadamente la expulsión del guardameta Jens Lehmann, del equipo inglés. El árbitro expulsó al germano del Arsenal en el minuto 18, una decisión polémica que ha suscitado numerosas críticas. En declaraciones del dirigente helvético al canal británico BBC, Blatter apuntó que Terje Hauge «pitó demasiado rápido». A juicio de Blatter, «fue un gran partido, pero el árbitro no ayudó desde el principio». Sobre la expulsión de Lehmann, Blatter indicó: «Debería haber dado por bueno el gol, sacar tarjeta amarilla al portero y el partido hubiera continuado con once a once, con lo que se trataría de un encuentro abierto».