El vicepresidente del Milan y presidente de la Liga de Clubes Profesionales, Adriano Galliani, y el antiguo árbitro Pierluigi Collina, fueron interrogados por los fiscales de Nápoles encargados de investigar el escándalo de partidos amañados en el Calcio. Galliani permaneció tres horas y media delante de los magistrados para responder a sus preguntas, en calidad de testigo. Antes de abandonar el lugar, el vicepresidente del Milan afirmó que no tenía ninguna intención de presentar su dimisión, como habían publicado algunos medios de comunicación El ex colegiado internacional Pierluigi Collina fue igualmente interrogado por los fiscales, mientras que los entrenadores del Inter de Milán, Roberto Mancini, y del Milan, Carlo Ancelotti, fueron convocados horas antes, también como testigos. «He respondido a las preguntas. No puedo decir más», declaró Mancini.