Los ferrolanos, que ya suman seis jornadas sin ganar, tiraron por la borda una nueva oportunidad frente al Hércules
14 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing dejó escapar frente al Hércules una nueva oportunidad de dar un paso hacia la salvación. Los ferrolanos, que suman ya seis jornadas consecutivas sin conocer la victoria, no han sabido ni podido superar a un rival relajado, que se presentó en Ferrol casi salvado y sin sus mejores jugadores. Desde que comenzó la temporada el Racing ha sembrado muchas dudas, aunque para muchos siempre quedó la incógnita de si el equipo daría la talla en los momentos decisivos para lograr la salvación. Sin embargo, en esta recta final de la competición ha quedado patente, una y otra vez, que el equipo no da más, que lo que ha mostrado durante toda la temporada es lo que hay. Ni la llegada de refuerzos en el mercado invernal, Pezzarossi, Isaac, Jonathan o la recuperación de De Palmas han sido suficiente para solucionar los muchos errores cometidos esta pretemporada a la hora de fichar. En las últimas jornadas se ha vendido humo. Tras perder frente al Castellón, el partido ante el Numancia pasó a ser el más importante, después llegó el Xerez y a continuación el partido de ayer frente al Almería. Ahora queda vender el partido de Murcia y poco más, ya que parece que el descenso matemático, al menos si las cosas siguen en esta línea, podría llegar pronto. La deseada victoria no llega y ya no se puede vender casi nada más. Sólo restan cinco partidos por jugar (quince puntos en juego) y el Racing está ahora mismo a seis puntos de la salvación. Para llegar a los 50 puntos, cifra que muchos técnicos sitúan a la salvación, los ferrolanos necesitarían ganar los cinco partidos que restan por jugar. Toda una hazaña para un equipo que sólo ha ganado siete partidos en toda la liga, dos de ellos en la segunda vuelta y que su último triunfo lo consiguió hace siete jornadas, el 2-1 frente al Málaga B, el pasado día 2 de abril. Incluso puede que suene la flauta y el Racing consiga ganar el próximo sábado al Ciudad de Murcia en La Condomina, aunque pensar que los ferrolanos pueden ganar todos los partidos que les quedan por jugar parece un auténtico acto de fe. El equipo decepciona partido tras partido y el último cartucho, la llegada del técnico José Luis Vara, tampoco ha dado resultado. En algunos momentos de los partidos los ferrolanos amagan algo, muestran un pocode fútbol, pero pronto vuelven a los errores de concentración y tiran por la borda las muchas oportunidades que se les presentan.