Florentino quiere controlar el proceso electoral

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

Lo acusan de intentar evitar que salga a la luz una gran deuda del Real Madrid, que él ocultó durante su presidencia

01 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Florentino Pérez maneja en la sombra los destinos del Real Madrid. Abandonó hace un par de meses la presidencia, pero desde entonces ha movido sus hilos para no perder el control de la entidad; en este sentido, la junta directiva del miércoles pasado, que concluyó con el abandono de la presidencia de Fernando Martín y la inmediata convocatoria de elecciones, responde a las maniobras del presidente de ACS para desandar el camino que él mismo abrió cuando escogió como sustituto al propietario de Martinsa. El objetivo, según un reportaje que publica esta semana Interviú , sería el evitar un posible triunfo de aquellos que durante los últimos tiempos lo han acusado de haber metido al club en un atolladero económico descomunal. Esta versión encajaría con el informe que publicó el diario El Economista sólo cuatro días después de que Florentino Pérez abandonara la presidencia, en el que se revelaba que la entidad blanca tenía una deuda superior a los 400 millones de euros, aunque posteriormente algunas fuentes han incrementado hasta cerca de los 600. De esta forma, el proyecto del presidente de ACS, además de haber cosechado un sonoro fracaso en lo deportivo, donde está a punto de firmar tres temporadas sin títulos -algo insólito en la historia del club-, dejaría la entidad en una delicada situación financiera, incluso después de haber dilapidado la inyección económica que supuso el pelotazo inmobiliario de la antigua Ciudad Deportiva. Florentino Pérez intentó dejar todo atado tras su inesperada decisión de abandonar el barco el 27 de febrero y pensó que en Fernando Martín había encontrado un hombre dócil a sus designios. Una velada crítica del presidente de Martinsa a la situación deportiva y económica del club abrió un abismo entre los dos constructores. Pérez controló los movimientos de su sucesor hasta acorralarlo en la junta directiva de la semana pasada. Pero para el presidente de ACS, el problema es que también necesita controlar el proceso electoral para llevar a la presidencia a un hombre afín; ya que una junta hostil a sus intereses no tendría ataduras para denunciar claramente una realidad económica muy diferente a la que ha proclamado el entorno de Florentino. Según la citada revista, a Florentino Pérez le queda una carta decisiva: el control de los 10.000 votos por correo con los que conquistó la presidencia blanca.