Gustavo Domínguez, del Orbea, disputará una carrera ciclista en el circuito californiano, uno de los templos del motor en EE.?UU.
05 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Un gallego correrá en Laguna Seca, pero sin motor. Lo hará en bicicleta. Gustavo Domínguez Lemos, del Orbea, participará en la Sea Otter Classic, una prueba ciclista que se disputa en el circuito californiano. Los participantes completarán el próximo sábado 31 vueltas, un total de 112 kilómetros. Esta vez, llegar con combustible suficiente a meta no será cosa de los mecánicos. El corredor, que viajó el pasado lunes a Estados Unidos, reconoce que será la competición más pintoresca de su carrera deportiva. «En Norteamérica hay carreras de referencia, como el Tour de California o el de Georgia, pero ésta es muy diferente, se incluye dentro de una especie de festival dedicado a la bicicleta, es algo muy americano», señala. «La prueba más loca que he llegado a tener en mi agenda ha sido una que se celebraba en Malaisia, cuando yo estaba en el Relax, pero al final no participé», añade el corredor de Porriño. «El sacacorchos» Pero su cita de este fin de semana también tiene su buena dosis de locura. «No sé cómo montarán el tinglado para adaptarlo a una prueba ciclista», reconoce Domínguez. Será extraño ver a la serpiente multicolor reptando por la montaña rusa que es Laguna Seca y sobreviviendo al sacacorchos, el tramo temido por los pilotos por su peligrosidad. «Es otro tipo de ciclismo, pero hay que adaptarse. Nosotros intentaremos conseguir la victoria», indica. El Orbea aterrizó en esta carrera debido a la petición de Slam, una marca que suministra componentes de bicicleta al equipo y a la que le interesa que la formación española se publicite en territorio estadounidense. La decisión de acudir a este compromiso sorprendió a los propios ciclistas. Y a algunos gratamente. «A mí me apetece participar, porque me gusta viajar y correr en distintos países, pero mi compañero Alain Pérez está realmente flipado, porque él es un apasionado del mundo del motor. A él le hace mucha ilusión», explica. El circuito de Monterrey espera sus acelerones silenciosos.