Rienda oscurece a Blanca

Toni Silva REDACCIÓN

DEPORTES

La granadina concentra, en menos de un año, más triunfos en pruebas de la Copa del Mundo que la pequeña de los Fernández-Ochoa en toda su carrera

05 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«De todas las chicas que han entrado en el equipo nacional desde mi retirada, María José es la que tiene mejores cualidades». Blanca Fernández-Ochoa ya reconocía a su sucesora en el 2002. Este fin de semana, Rienda ha derretido el registro de la madrileña al ganar dos pruebas de la Copa del Mundo este fin de semana en la localidad alemana de Ofterschwang. Así, son ya cinco triunfos de la granadina por cuatro de Blanca, que sumó el último en el eslalon de Lech, en 1991. No se puede hablar de vidas paralelas entre ambas. La pequeña de los Fernández-Ochoa se retiró, empujada por las lesiones, con 29 años, una edad con la que Rienda sólo había logrado algunos podios a nivel internacional. María José, nacida en 1975, reconoce haber empezado muy tarde en la disciplina de la nieve, con nueve años, con los que Blanca ya ejercía de monitora de otros niños. Pero la esquiadora andaluza está dispuesta a prolongar su vida sobre los esquíes. Por el momento reconoce que tiene completamente aparcados sus planes de maternidad, lo que considera como «el fin de la vida profesional». Además, esa capacidad para concentrar triunfos en tan poco tiempo, contrasta con la dilatada trayectoria de su antecesora, que levantó grandes expectativas cuando se adjudicó su primer gigante (Vail, 1985) con 22 años. Pero Blanca tardó casi mil días en sumar el segundo (Eslalon de Sestriere, 1988). Y otros mil después lograría los dos últimos triunfos (Morzine y Lech, 1991). En cambio, María José Rienda ha sabido mantenerse en los primeros puestos desde su explosión. Y le han bastado once meses para superar los éxitos de Blanca. El 20 de febrero del año pasado se adjudicó en la estación sueca de Are su primer gigante de la copa del Mundo. Y desde entonces, cuatro más: Lenzerheide (Suiza), Aspen (Estados Unidos) y las dos últimas de Ofterschwang (Alemania). Además, el mejor puesto de Blanca Fernández en una clasificación global fue el cuarto, mientras que la esquiadora de moda es segunda (a 100 puntos de la sueca Paerson), a falta de dos pruebas para concluir la temporada. El reto olímpico Pero si bien Rienda ya no tiene motivos para emular a Blanca Fernández-Ochoa en citas mundiales, la esquiadora retirada de Cercedilla posee algo que aún no tiene la andaluza: una medalla olímpica, el bronce conquistado en los Juegos de Albertville en 1992. No obstante, María José puede enmendar esa ausencia de su vitrina en los próximos Juegos de Turín, donde se ha ganado el derecho de ser la abanderada del combinado español en los actos de inauguración. El país estará pendiente de ella el 24 de febrero, día del gigante olímpico femenino, donde la mayoría de las participantes le otorgan el papel de favorita a la medalla de oro. «Ahí te juegas todo en dos minutos y veinte segundos aproximadamente, puede suceder cualquier cosa», comenta la propia Rienda, que usará sus recientes triunfos en Alemania como el acicate definitivo para ganar en Italia. «Me encuentro muy bien, aunque estoy casi sin voz porque he tenido problemas de garganta que han estado latentes estos días debido a la tensión y que han salido de golpe», añadió. Rienda confía en no revivir el revés de Blanca Fernández-Ochoa en los Juegos de Calgary 88: cuando tenía el oro en su mano la madrileña se cayó en la segunda manga del gigante. Su hermano Francisco es el único oro olímpico español, conseguido en Sapporo 72. Rienda también tiene una hermana dedicada al esquí, Raquel, un año menor. Aunque apuntaba igual de alto que María José, una doble fractura de tibia y peroné le impidió evolucionar con normalidad.