El pívot Shaquille O'Neal llegó al Palacio de Auburn Hills cargado de moral y optimismo para disputar con los Heat de Miami el primer partido revancha de la última final de la Conferencia Este frente a los Pistons de Detroit y de nuevo tuvo que aceptar la derrota y la superioridad de sus rivales. La historia se repitió porque los Pistons, con el base Chauncey Billups de líder, volvieron hacer mejor las cosas como equipo y firmaron su novena victoria consecutiva (106-101). Billups volvió a ser decisivo para los Pistons al conseguir 30 puntos (8 de 17 tiros de campo y 12 de 12 desde la línea de personal), repartió siete asistencias y capturó tres rebotes. El escolta Richard Hamilton también hizo su aportación con 25 puntos y nueve asistencias, al mejor marca de la temporada, y los Pistons se han convertido en el tercer equipo en la historia de la NBA que para los primeros 27 partidos tiene marca de 24 triunfos por sólo 3 derrotas. El alero Rasheed Wallace aportó 21 puntos, mientras que Tayshaun Prince logró 13, y el pívot Ben Wallace capturó 14 rebotes y realizó dos tapones. Sólo una derrota en casa Los Pistons sólo han perdido un partido en su campo bajo la dirección del nuevo entrenador Flip Saunders. «Estamos listos para hacer grandes cosas esta temporada, somos un equipo mucho más completo y queremos enviar el mayor número de mensajes al resto de la liga», comentó Ben Wallace.