La leyenda regresa para jugar los dobles

J. M. Guimaraens REDACCIÓN

DEPORTES

El estadounidense John McEnroe se resiste a ceder terreno y hace un par de días anunció su intención de disputar el torneo de dobles de San José (California), formando pareja con el sueco Jonas Bjorkman. El americano, nacido en Wiesbaden (Alemania) el 16 de febrero de 1959 cree que todavía puede «rendir al máximo en la prueba de dobles». No le faltan razones. Él sigue en la brecha, en el circuito Senior ATP y la pasada semana disputó la fase final en Londres. Su clase fue admirada por los espectadores en el Royal Albert Hall. A fin de cuentas, McEnroe conserva su fino toque y también aquel mal genio que le hizo famoso por las pistas del mundo. En la capital inglesa ganó en la primera fase al sueco Mikael Pernfors, pero perdió con el español Sergi Bruguera (6-3 y 6-1). En cuartos de final se impuso al austriaco Thomas Muster (6-3 y 6-1). Después, en la semifinal se vio superado por el holandés Paul Haarhuis (6-1 y 6-4). En todos y cada uno de esos partidos, John McEnroe brindó al público la efectividad de un saque inimitable. También se distinguió en la concepción de voleas casi imposibles. Su juego, que en su momento llegó a encandilar hasta Arsenio Iglesias, ha perdido, y eso es natural, velocidad, pero no por ello desperdicia la suma de puntos. Comentarista de televisión Actualmente, además de jugar torneos seniors, ejerce como comentarista de televisión y sigue tocando la guitarra, que es una de sus principales aficiones. No lo hace mal, aunque tampoco es un genio en la materia. McEnroe sigue en la cresta de la ola y todo apunta a que en San José se agotarán las localidades para ver a Supermac, ganador de 77 títulos en su carrera, durante la cual obtuvo ganancias por 12.539.000 dólares. Fue tres veces campeón de Wimbledon, cuatro del US Open y finalista de Roland Garros en 1984. En dobles también logró 77 triunfos en torneos. Casi nada.