El diario revela que seis muestras de orina congelada del tejano han dado positivo
23 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Lance Armstrong consumió EPO durante la disputa del Tour del 99, el primero de los siete que se adjudicó el corredor estadounidense. El periódico deportivo francés L'Equipe publicó ayer que seis muestras de orina congeladas correspondientes a la referida edición de la ronda francesa dieron positivo en controles realizados en el 2004 por el Laboratorio de Diagnóstico de Dopaje de Chatenay-Malabry. Para L'Equipe , la biblia del Tour, hay suficientes evidencias como para titular en su primera página: «La mentira de Armstrong». Los análisis se llevaron a cabo en el marco de una investigación científica que intenta encontrar un modelo matemático para detectar el EPO y no se plantearon como un sistema de vigilancia sobre los ciclistas. Los controles actuales pueden encontrar restos indetectables hace años. En el 99 todavía no se había homologado el llamado método francés. Este procedimiento, que permite encontrar restos de EPO en la orina y que comenzó a usarse en lo Juegos de Sídney, en el 2000, no fue aprobado por la Unión Ciclista Internacional (UCI) hasta el 2001. L'Equipe consiguió la documentación correspondiente a las doce muestras empleadas por el laboratorio. Seis pertenecen a Armstrong y el resto a otros corredores cuyos nombres no se han difundido. En principio, todos deberían haber permanecido en el anonimato. De hecho, el laboratorio de Chatenay-Malabry asegura que la validez de sus análisis es incuestionable, pero también añade que no confirma que el ganador del Tour sea uno de los corredores manchados. El rotativo que publicó la noticia insiste en que «no se trata de un control positivo en el sentido reglamentario del término», en el que el deportista no puede defenderse con un contraanálisis y que, por ello, «paradójicamente el caso no debería llevar a medidas disciplinarias». Pero no se descarta que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y la Agencia Americana Antidopaje (USADA) puedan imponer algún tipo de castigo retroactivo al ciclista, como ocurrió con atletas involucrados en el escándalo del caso de los laboratorios Balco. Armstrong sentenció el Tour del 99 en dos de las seis etapas en las que, según L'Equipe , su orina dio positivo. En esa edición, el tejano firmó una exhibición en la subida a Sestriere, una de las jornadas en las que supuestamente consumió la sustancia prohibida. El EPO (eritropoyetina) es una hormona que favorece la multiplicación de los glóbulos rojos, con lo que se incrementa la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, una gran ayuda para los deportes en los que es clave la resistencia. Comenzó a comercializarse en el 86 y el COI lo prohibió en el 90. Armstrong ha negado siempre que haya utilizado productos dopantes para mejorar su rendimiento. Por ello, con independencia de que los organismos deportivos estén en condiciones de emprender acciones contra el estadounidense, L'Equipe sostiene que siempre quedará la mentira.