Alonso sigue la estela

DEPORTES

El asturiano, segundo, hizo infructuoso el monólogo de Raikkonen en Estambul

22 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Alonso vivirá el resto de la temporada al acecho, vigilante. El motor de su Renault tendrá un punto de relax. «Que corran otros, yo ya me he exprimido las válvulas en la primera parte del año». Vivirá de rentas. No hacen falta más evoluciones ni mejoras. Basta la fiabilidad, cuyo ránking lidera claramente la marca del rombo. Y cuando el Mercedes no se rompa, entonces entrará en escena el piloto, igual de fiable que su motor. Ayer Alonso acechó, persiguió, apretó y un McLaren se salió del asfalto a tres vueltas del final. Así da igual que Raikkonen siga ganando carreras, lo merece. Ayer le limó dos puntos a Fernando. Pero el Mundial, a este ritmo, será del asturiano. Lo merece. Estambul Park amaneció lleno de incógnitas. La anchura de su trazado y las salidas de pista del día anterior en la calificación hacían prever una carrera espectacular. Así se vio desde el principio, con tres monoplazas corriendo en línea tras la salida. Fisichella se aprovechó del excesivo escoramiento de Raikkonen, se colocó primero y Alonso tercero a rueda del finlandés. Por detrás, la plebe de la fórmula 1 pintaba la pista con frenazos y elementos reventados. Pero esa historia no pasará a las hemerotecas. Kimi no tardó en pasar a Fisichella, el mismo momento en que Renault ordenó a Fernando adelantar a su compañero. Interesa el Mundial de marcas, pero no había que despistar el de pilotos. Pero los Renault rodaban vacíos de combustible y el piloto español fue el primero en acudir a repostar (vuelta doce). El mayor tiempo en pista de los McLaren permitió a Montoya colocarse segundo, amenazando así el liderazgo de Renault en la clasificación de constructores. Las diferencias se incrementaban con el segundo paso por boxes para los hombres de Ron Dennis. Kimi era inalcanzable y el colombiano podía permitirse perder un segundo por vuelta con Alonso y mantener su puesto. Pero en una maniobra con el doblado Monteiro, Montoya perdió el control y también cuatro segundos de oro. Alonso, siempre al acecho, se le echó encima. Parecía imposible el adelantamiento, pero el español presionó tanto que Juan Pablo hizo un recto en la octava curva. El ovetense recuperaba dos puntos para su liderato y para Renault.