Venció en 125 tras una carrera de tan sólo nueve vueltas
24 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Julián Simón (KTM) consiguió la primera victoria española de la temporada en 125 c. c. Tuvo que ser en la carrera más extraña en mucho tiempo, marcada por el diluvio que cayó sobre Donington, cuando Simón rompiera la triste dinámica de una cilindrada que siempre había sido prolífica en resultados para los pilotos españoles. Simón, de 19 años, se llevó la minicarrera del Gran Premio de Gran Bretaña, ya que sólo se dieron nueve de las veinticinco vueltas programadas. El piloto toledano arrebató el liderato a falta de dos giros al francés Mike di Meglio (Honda), que acabó segundo, y consolidó la primera posición durante unos ocho kilómetros llenos de tensión por la intensa lluvia que caía en el trazado británico. La carrera tuvo dos partes: la primera, protagonizada por Álvaro Bautista. El piloto de Honda rompió un grupo muy numeroso para tratar de irse en cabeza. Hasta que en una curva saltó por los aires. La suerte para Bautista es que pocos segundos después, y antes de concluir la vuelta, la lluvia empezaría a caer con intensidad y los comisarios decidieron pararla, justo en el momento en el que el finlandés Mika Kallio (KTM) también se había ido al suelo, junto a Marco Simonelli (Aprilia). Segunda parte La carrera se reemprendió tras una media hora, pero con una nueva estructura: Bautista podía entrar en la carrera, ya que no se había completado la octava vuelta, y sólo se celebrarían nueve giros. Los siete disputados no contarían. En la vuelta de calentamiento de esta segunda escena, el italiano Mattia Pasini (Aprilia), colíder del Mundial, se fue al suelo y no participó en la carrera. El húngaro Gabor Talmacsi, el otro colíder del campeonato, lo hizo poco después. Simón, Bautista, Espargaró y Nieto permanecían en carrera con claras opciones de llenar el podio de pilotos nacionales. La selección en cabeza la hizo la lluvia, que iba incrementando su intensidad al paso de los minutos. Di Meglio lideraba la carrera, mientras Bautista y Esparagó se iban al suelo. Ya sólo era un pulso entre el francés y el español, que se saldó a favor de Simón, que a falta de dos vueltas superó a Di Meglio y mantuvo con la tensión necesaria el liderato que finalmente le condujo a lo alto del podio.