Chispas contra Ninfas, el equipo sagrado pudo con el mundano

Marcos Pichel OURENSE

DEPORTES

FÚTBOL SALA

18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El Chispas es un equipo singular, formado por sacerdotes y diáconos ourensanos. Juegan en la tercera división local del fútbol sala. El Ninfas, lo hace en la primera división carballinesa, y debe su nombre a la publicidad de un local de alterne, que también había patrocinado, con polémica, al equipo de fútbol de Carballiño. Lo sagrado y lo mundano se enfrentaron el pasado sábado. Esta vez las fuerzas del «bien» se impusieron a las del «mal». Había generado gran expectación, y un cierto morbo, este partido, correspondiente a la Copa. Al fin y al cabo, la Iglesia condena lo que las camisetas de sus rivales aquel día publicitan. Se jugó en Maside, un pueblo a medio camino entre Ourense y Carballiño. A una hora ya nocturna, las diez de la noche. Pero lo que de recelo podía haber se tornó en campechanía. Luis Pérez, entrenador de los Chispas lo dice muy claro. «No hubo ninguna clase de broma, es más, fue todo muy correcto desde el principio, y el público que asistió disfrutó del juego». Parece claro que, con Dios a su favor, los Chispas lo iban a tener muy difícil para perder el partido, y no les dieron opción a sus rivales, pues dominaron el juego y el marcador con contundencia desde el principio. ¿Con qué número de goles puede ganar un equipo integrado por religiosos? Pues los tres tantos que consiguieron en la segunda parte dieron con un rotundo 7-3 en el marcador. Los Chispas son los nuevos galácticos (o celestiales) por la expectación que están generando. Y la están aprovechando para proyectos benéficos. Ayer jugaron un triangular en Ourense para recaudar fondos para una escuela en Jipijapa, Ecuador.