Un mal inicio frustra al Tau

La Voz D. R. | MOSCÚ

DEPORTES

El Maccabi revalida el título europeo gracias al discreto arranque del conjunto español y a la exhibición final de Jasikevicius.

08 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Jasikevicius impidió que el Tau alcanzase la gloria y conquistase su primera Copa de Europa. Al igual que ocurrió en el 2001 ante el Kinder Bolonia (en aquella ocasión sin final four ), el equipo vitoriano tuvo que conformarse con el subcampeonato de la Euroliga después de entrar en la historia tras derrotar el viernes en Moscú al anfitrión y gran favorito, el CSKA. El Maccabi, campeón por segundo año consecutivo, fue demasiado equipo para el Tau que no pudo frenar a la estrella lituana. El equipo israelíu, sí anuló a Macijauskas y dominó siempre la final. Para el Maccabi es el segundo gran título continental consecutivo, pero para Jasikevicius el tercero, después de ganarlo con el Barcelona en el 2003. El Baskonia fue a remolque desde el principio del partido, y aunque llegó a acercarse a sólo dos puntos (62-60) cuando sacó a relucir su coraje defensivo, debió rendirse ante el talento y la capacidad resolutiva de Jasikevicius, y el mayor potencial como conjunto del Maccabi. Para los vitorianos fue insuficiente la gran actuación de Scola. Aunque el Tau, que estuvo atenazado en los momentos clave, igualó el segundo cuarto y superó al Maccabi en el tercero, el bicampeón se impuso en todas las facetas a los vitorianos y le ganó casi todos los duelos particulares. Sin dar la impresión en principio de ser decisivo, Jasikevicius se fue al descanso con 10 puntos y Macijauskas con siete, mientras el Maccabi había metido siete de nueve triples, y el Tau sólo dos de ocho, y ese desequilibrio sí fue demoledor. Al Tau se le atragantó la defensa en zona, y se empeñó en lanzar sin éxito desde fuera como único recurso. La variedad del ataque del Maccabi, en cambio, llevó a los israelíes a tomar una ventaja de hasta 16 puntos (36-20), con un sorprendente Kommatos. Entre Kommatos, Baston y Jasikevicius marcaron 34 puntos en el primer tiempo, casi tanto como el Tau, que se marchó a vestuarios con un 50-39 en contra. En el tercer cuarto del Tau fue tremendo defensivamente, y le devolvió al Maccabi la moneda del primero, dejando al rival en sólo 15 puntos. Liderado por Calderón, y con la fuerza de Splitter y los triples de Hansen, se recuperó un sueño que había sido una quimera. Ese tercer periodo se cerraba con un esperanzador 65-62. Quedaba el reto más complicado, evitar que Jasikevicius resolviese y que despertase Macijauskas. Pero no se cumplió ninguna de las dos premisas, porque el base lituano levantó otra vez a su equipo hasta un contundente 74-66, ya con 22 puntos del ex azulgrana y tres de cuatro en triples. Del alero lituano del Tau seguía sin haber noticias. Por ahí se le fue parte del título al Tau.