Tiene la «pole» de Montmeló a 16 milésimas, mientras Schumacher es séptimo.
07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Para Fernando Alonso, madridista declarado, pilotar en Montmeló tras ganar en Imola es como jugar en el Bernabéu una semana después de golear en el Camp Nou. Hoy corre con el viento a favor en el caluroso circuito español, teñido en sus gradas con un mosaico de camisetas y banderas azules. Hasta las once de la mañana de hoy no se conocerá el dibujo definitivo de la parrilla de salida, pero en la sesión de ayer Fernando Alonso demostró que le cuesta apearse de los primeros puestos. Sólo su ex compañero Jarno Trulli se fue a la cama con la sensación de ser más rápido que el asturiano. Dio la vuelta de calificación con 16 milésimas menos que Alonso, y éste defendió su segunda plaza sólo con ocho milésimas sobre Raikkonen. La pole está más abierta que nunca. Pero la jornada dejó una conclusión de mayor peso: Fernando gana la primera parte de otro duelo con Michael Schumacher, que se retiró de Montmeló en un provisional séptimo puesto a más de medio segundo del Renault. El alemán ha ganado las cuatro últimas carreras de Cataluña, pero en el 2005 sufre una dura sequía de triunfos. Para colmo, su compañero Rubens Barrichello se vio obligado a cambiar el motor, lo que le retrasará diez posiciones más a la de la calificación. Y ayer era noveno. Por su condición de ganador en el Gran Premio de San Marino, Alonso fue el último en calificar ayer. Recorridos los dos tercios del trazado, el asturiano era líder provisional, pero cedió el primer puesto en los últimos metros. Los sesenta mil aficionados, que hoy se multiplicarán por dos, vivieron el segundo puesto como una pequeña mácula en un fin de semana que esperan perfecto para el piloto que ha inoculado la fórmula 1 en las conversaciones del supermercado. Además de correr en casa, hay otro aliciente para el español. La de hoy será la primera carrera después de sus acusaciones a la escudería BAR-Honda, descalificada en las dos próximas carreras por manipular el depósito de combustible de Jenson Button. Fernando tampoco desperdició los micrófonos para quejarse del plus de entrenamientos que realiza Ferrari con respecto a las normas consensuadas por la mayoría de equipos. Hoy repetirá el mensaje contra Honda y Ferrari: intentará demostrarles que se pueden conseguir cuatro victorias consecutivas con pocos entrenamientos y un depósito legal de gasolina.