Cree que en Barcelona habrá más igualdad que en Imola
02 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El piloto español Fernando Alonso, líder del mundial de Fórmula 1 con Renault después de cuatro carreras, anticipó que «las cosas serán más difíciles para Ferrari el próximo fin de semana», cuando se dispute en Barcelona el Gran Premio de España. Alonso reconoció, en un comunicado de la escudería, que su coche era más lento que el Ferrari de Michael Schumacher en el circuito de Imola, donde el español aguantó sin ser adelantado las diez últimas vueltas con el alemán pegado a sus ruedas traseras. «Es cierto que éramos más lentos que Ferrari en Imola, aunque no conocemos cuáles fueron las causas definitivas. Todo el equipo ha estado trabajando intensamente para mejorar en Barcelona», explicó Alonso. El ya famoso deportista asturiano añadió que «creo que Ferrari disfrutó de unas condiciones muy especiales en San Marino que les ayudaron mucho. En su opinión, «no es normal que un coche sea tan rápido comparado con cualquier otro de los contendientes, no sólo con el nuestro». Optimista Alonso subrayó que los Ferrari ya no son los mismos que al principio de temporada: «Evidentemente, no estamos ya luchando contra el mismo Ferrari de las tres primeras carreras, pero también creo que no tendremos que enfrentarnos a tanta potencia como tuvo en Imola. Afortunadamente, las cosas serán más difíciles para ellos este fin de semana». El piloto asturiano se declaró optimista ante el Gran Premio de España. «Si se miran los resultados, un Renault ha ganado las cuatro primeras carreras de la temporada, y además, históricamente, Barcelona siempre ha sido un circuito mucho más favorable a nuestra escudería que Imola, de ahí que tengamos mucha confianza». Pero los otros equipos, advirtió, «son muy rápidos y todos conocen el circuito a la perfección porque todos hacemos ensayos en él. Creo que la competición va a ser muy reñida, incluso más de lo que fue en Bahrein o en Imola». Por lo demás, a medida que transcurren las horas crece la expectación en torno a la gran prueba del domingo. Montmeló registrará un lleno hasta la bandera, porque el nuevo duelo entre Fernando Alonso y Michael Schumacher constituye un poderoso imán. Entre los aficionados está en marcha lo que se llama un cruce de apuestas. Alonso va delante.