Los ferrolanos recibieron un gol a los 7 minutos de juego, que ya no pudieron remontar pese a disponer de numerosas ocasiones.
30 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La salvación tendrá que esperar a la próxima jornada en Valladolid. El Elche, en su peor racha de la temporada, ganó ayer en A Malata al Racing por 0-1 y frenó en seco a un equipo ferrolano que había levantado la cabeza con orgullo tras haber ganado los cuatro últimos partidos. La derrota para los verdes sólo es eso, un nuevo palo en casa para los fieles seguidores verdes, ya que el equipo sigue en una envidiable situación en la clasificación para lograr la permanencia en la categoría de plata, aunque no debería despistarse. El partido de ayer no tuvo mucha ciencia, se ha repetido muchas veces en un terreno de juego. El equipo de casa salió un poco dormido, el de fuera anota su gol a los siete minutos de juego, y plantea una defensa muy cerrada que pone en ciertos apuros al equipo local. Lo significativo fue que el Racing, al menos en la segunda parte, superó en numerosas ocasiones al poblado sistema defensivo utilizado por Yosu Uribe. Sin embargo, los ferrolanos, uno de los máximos realizadores de la categoría, en esta ocasión no fueron capaces de perforar la portería defendida por el meta Walter Caballero. En los primeros quince minutos de la segunda parte, con un Miguel Cobas y Curro Vacas en su mejor nivel, el Racing dominó a su rival a placer y le llegó muchas veces arriba. La ocasión más clara, al margen del gol del Sporting, la tuvo el francés Tony Vosahlo. El galó la vio tan fácil que hasta pensó en cómo darle, con la izquierda, con la cabeza, de esta o aquella manera. Finalmente, no le dio con nada y el balón pasó de largo. Mario Bermejo, en todo momento marcado por tres centrales, primero Benja, Trotta y Noguerol y posteriormente José Antonio por Benja, no tuvo su día. El delantero cántabro casi nunca pudo irse de sus marcadores y sólo destacó en sus acciones de ataque un disparo cruzado que el portero del Elche detuvo sin grandes apuros. Conforme iban pasando los minutos los Veiga, ante la falta de acierto arriba, dieron entrada al brasileño Flavio Barros y posteriormente a Meca. El equipo pasó a atacar con numerosos efectivos, aunque no por atacar con más efectivos se consiguen más ocasiones. Los cambios restaron fuerza en el medio campo, lo que propició alguna pérdida de balón y la llegada de algún rápido contraataque de la gente de arriba del Elche, que la tiene y de mucha calidad. Pocos minutos más tarde, los Veiga dieron entrada a David Franch en la parcela central, para tratar de subir los balones y darles más opciones a la gente de arriba. Ya en el tiempo de descuento, el Elche se quedó con diez por la expulsión del lateral Marc Bernaus que hizo una entrada terrible a De Palmas. Sin embargo, el Racing apenas pudo aprovechar su ventaja numérica y sólo destacó una oportunidad de Juanito, a los 92 minutos, que echó el balón a las manos del portero. En la segunda parte del partido se hicieron los seis cambios, tres por cada equipo. Además, el Elche hizo todo lo que pudo y más para perder tiempo. El andaluz Paradas Romero, que no estuvo bien, sólo añadió los tres minutos reglamentarios al partido, haciendo oídos sordos a las reclamaciones de los ferrolanos. Además los 75 minutos perdonó la segunda amarilla a Trotta.