Javier Irureta pide al equipo «compromiso con la causa»

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

«Cada uno entenderá esto de un forma u otra», matizó

19 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El entrenador del Deportivo, Javier Irureta, se mostraba ayer crítico y enigmático en su repaso al momento que vive el equipo. El colmo llegó cuando el técnico vasco fue preguntado por el estado de la renovación de su contrato con el club coruñés. «No sé con qué milongas andáis», contestó con una expresión marca de la casa. «Pero no tengo previsto nada. Está parado y punto, ¿vale?», zanjó. Antes, el preparador irundarra lanzó respuestas esquivas cuando se le cuestionó si vivía su peor momento en el Deportivo y si estaba satisfecho con el nivel de compromiso del equipo. Con respecto a este último tema, Irureta resolvió asegurando, por dos veces, que aspira «a que la gente esté absolutamente involucrada; que esté metida y comprometida con la causa, y ésta es muy clara». «Les pido eso. Y cada uno entenderá eso de una forma u otra», añadió para enredar un poco más su respuesta. Al hablar de su estado actual de ánimo, evitó dejar claro si pasaba por su peor momento en el conjunto deportivista, pero sí lamentó el tropiezo del pasado sábado en Anoeta. «Las derrotas me afectan. No aprendo a perder. Me duele. Y más que se me vaya un partido así, con un gol que con más concentración hubiese sido evitable», explicó. «Y sin marcar gol. Yo aspiro a más. Siempre que pierdo lo paso mal», apuntó. Desacierto en ataque Precisamente, la falta de acierto de los delanteros del Deportivo es uno de los aspectos del juego que más preocupan a Javier Irureta. El técnico expresó su deseo de que «el equipo haga más goles». «Si estás mal atrás, te van a dificultar luego. Y tuvimos un desequilibrio en el gol de la Real Sociedad, pero para ganar hay que marcar goles. Es nuestra asignatura. Hay que llegar y marcar más. Si no, sólo aspiras al empate», explicó. Para Javier Irureta, el objetivo de jugar la próxima Liga de Campeones, que se había establecido al comienzo de temporada, se diluye lentamente. «Tengo que pensar que sí es posible», dijo antes de matizar: «¿Probable? Eso ya es más complicado».