Siempre se dice que el Madrid-Barça paraliza medio país. El de los madridistas y el de los barcelonistas, más el de los aficionados al fútbol que quieren contemplar el clásico entre los clásicos de la Liga española. En Ourense, en un partido de regional, fue lo que ocurrió. Los jugadores del Cualedro, que debían enfrentarse a domicilio al Soutopenedo, se negaron a jugar aduciendo que si lo hacían se perderían el «mayor espectáculo» del balompié nacional. El Soutopenedo, equipo de San Cibrán das Viñas, quería celebrar el título de campeón de Segunda Regional. Era su último partido en casa, e iban a estar presentes todas las autoridades municipales, y también las federativas, que les debían entregar el trofeo antes de que comenzara el encuentro. Sin embargo, se quedaron con un palmo de narices. Su rival, que nada ya nada tenía que hacer en la categoría, se negó a jugar. Cambio de hora El partido estaba programado para las cinco de la tarde. Pero los anfitriones decidieron retrasarlo una hora, para que pudieran participar en él dos juveniles. Desde el Cualedro afirman que nadie les avisó del cambio. Una modificación que, de haber aceptado, les habría privado de ver el nuevo partido «del siglo». Unos y otros se echan las culpas del aviso del cambio. En la Federación certifican que en una modificación de horario en el día del partido el único responsable es el anfitrión. Desde el Soutopenedo no dejan muy claro si avisaron a sus rivales, aunque afirman que estos sí lo sabían. «Eu teño dous xogadores de Cualedro no meu equipo, e alí todos sabían que íamos xogar as seis», comenta José Luis Insuela, entrenador del equipo de casa. Insuela cree que la actitud de sus rivales «no es normal». ¿Qué mejor que hacer una tarde de domingo que reunirse con los amigotes en el bar en torno a unas cervezas y con encendidas discusiones entre merengues y culés? Para los del Cualedro, nada. Ni siquiera jugar ellos mismos. La Liga estaba en juego y ellos no podían permitirse el lujo de perdérselo. Pero el negarse a jugar tendrá consecuencias. Como confirma el delegado provincial de la federación, José Luis Cachaldora, se les dará el partido por perdido. Tampoco se librarán de una multa. Todo por ver cómo la Liga volvía a tener un poco de emoción.