El conjunto blanco está dispuesto a invertir 120 millones
10 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Por más que Vanderlei Luxemburgo proclame que el Real Madrid no ha cerrado un ciclo y la plantilla, con Raúl a la cabeza, recurra al tópico de que aún queda la Liga, la debacle de Turín ha terminado de convencer a Florentino Pérez sobre la necesidad de un profundo e inminente plan renove . Una revolución en la que, según fuentes del club, el máximo mandatario blanco estaría dispuesto a invertir 120 millones de euros, nada menos que 20.000 millones de pesetas. Laterales, hombres de banda, algún organizador, otro delantero... Los cambios en la plantilla afectarán a todas las líneas del equipo salvo la portería, donde Iker Casillas es indiscutible siempre y cuando llegue a un acuerdo para una renovación justa en relación con su rendimiento y los emolumentos de sus compañeros. Robinho, Adriano, Gerrard, Joaquín y Del Horno son nombres que suenan en la agenda blanca. Con el fin de vender ilusión y desviar la atención, a lo largo de las próximas semanas se filtrarán un sinfín de posibles refuerzos. El problema es que si Woodgate costó 22 millones de euros, qué pueden pedir sus clubes por estos futbolistas. Si las buenas incorporaciones suelen ser costosas, más aún puede resultar desprenderse de ilustres integrantes de la plantilla más cara del mundo, e hipotecada por largos contratos. A día de hoy los galácticos están en venta, pero a ver quién aparece en el horizonte para fichar a veteranos desgastados que perciben seis millones de euros al año, ya descontados impuestos, y con varios años firmados por delante. Zidane, Beckham y Roberto Carlos -el lateral brasileño cobra 4,8 millones por temporada- cumplen su compromiso en el 2007, mientras que Ronaldo no lo hace hasta el 2008. El único de los astros que termina en el 2006 es Figo, a quien el club desea traspasar en junio porque, si se empeña, el luso podría marcharse gratis el año que viene. Raúl, que también anda por los 1.000 millones de pesetas por ejercicio y cada vez deslumbra menos, tiene su contrato garantizado hasta el 2010. Y Solari acaba de prorrogar su vínculo cuatro años más. El carrusel de posibles cambios también afectarán al banquillo, donde Luxemburgo pierde cada día más crédito porque tampoco cumple los objetivos de un año negro en el que Queiroz fue destituido, dimitió Camacho y García Remón sólo fue un mal parche. Ya se habla de Rafa Benítez, Víctor Fernández, Arsene Wenger o Luiz Felipe Scolari, y el tarro de las especulaciones sólo se acaba de abrir. Desde que cayó en la final de Copa, el pasado 17 de marzo contra el Zaragoza, el Madrid no levanta cabeza. Si hace dos años Florentino prescindió del «librillo agotado» de Del Bosque y del capitán Hierro por el pecado de ganar la Liga y caer en semifinales con la Juventus, qué no puede ocurrir si el equipo suma dos campañas en blanco -salvo una devaluada Supercopa de España- y se despide de Europa en octavos, lo que no sucedía desde 1989.