El empate en Salamanca provocaría el cese de los dos técnicos.
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El técnico pontevedrés Alberto Argibay, que entre los últimos equipos que ha entrenado figuran el Sporting Braga, Ourense y Alicante, sustituirá a Aurelio Gay en el banquillo granate si el Pontevedra no consigue vencer esta tarde (17.00 horas, Radio Voz Pontevedra, 93.1 FM) al Salamanca en El Helmántico. Será un encuentro dramático para ambos entrenadores ya que tanto Aurelio Gay como Felipe Miñambres han recibido un ultimátum de sus respectivas directivas, que anunciaron su cese en caso de no lograr la victoria. Un empate, por tanto, dejaría en el paro a ambos. Alberto Arbigay, que ya había recibido un par de ofertas para dirigir al Pontevedra en las últimas temporadas, es actualmente el técnico elegido para luchar por la permanencia del conjunto de O Burgo en Segunda División si Aurelio Gay llega a las quince jornadas seguidas sin lograr la victoria. El transcendental encuentro, al que el equipo granate llega con la rémora de haber cerrado la primera vuelta de la competición en Pasarón sin conseguir ofrecerle un solo triunfo a su extraordinaria afición, supondrá la última oportunidad para Gay, quien esta tarde volverá a confiar en el mismo equipo que afrontó la segunda parte contra el Málaga B para tratar de dar un paso hacia la permanencia, que en la actualidad tiene a siete puntos. Malestar en la directiva El margen de confianza al entrenador madrileño que amplió Nino Mirón la semana pasada tras el juego desplegado por los granates en los últimos cuarenta y cinco minutos ha provocado malestar entre los integrantes de la junta directiva, cansados de los pésimos resultados que está manteniendo el equipo. Aunque el presidente asume personalmente las decisiones de mayor calado, el ambiente de desconfianza hacia el técnico que existe entre algunos compañeros de directiva podría provocar la destitución da Gay incluso en el caso de un triunfo que no fuese lo suficientemente convincente como para pensar en la reacción del equipo. Con un impresionante despliegue técnico en marcha para ojear a más de una docena de jugadores de los que saldrán el lateral izquierdo y el centrocampista ofensivo que tanto echa en falta el equipo, el problema que se le plantea a los directivos es qué tipo de futbolista incorporar al plantel, desde la óptica de Aurelio Gay o desde la de Alberto Argibay. Este podría ser uno de los motivos por los que se está retrasando la llegada de los refuerzos en el mercado invernal. Salvo la cesión de Changui por parte del Deportivo, puestos claves como un centrocampista capaz de canalizar el juego ofensivo y un lateral izquierdo que haga olvidar a David Casablanca siguen sin cerrarse. Una operación muy cara Uno de los motivos que ha frenado el cese de Aurelio Gay con anterioridad a las vacaciones navideñas ha sido el elevado coste de la operación. La destitución del técnico, el fichaje de otro para su puesto y la incorporación de tres jugadores con los que aumentar el nivel del equipo provocaría elevar el presupuesto de gastos en torno a los 600.000 euros (100 millones de las antiguas pesetas).