Gay considera clave mantener la concentración en todo momento.
08 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El Pontevedra retorna esta tarde a la realidad competitiva en uno de los escenarios con más ardor y colorido del fútbol nacional. El Ramón de Carranza, que a buen seguro presentará un unitario tono amarillo, se presenta como una importante piedra en el camino de un equipo que pretende levantar el vuelo en la temida cuesta de enero. Allí espera un Cádiz que, sabedor de su buen momento definidor y clasificatorio, no quiere ceder un ápice de terreno en su aspiración de lograr cuanto antes la permanencia y luchar con más tranquilidad por el objetivo de volver a la Liga de las Estrellas doce años después. El adversario y sus 37 puntos imponen respeto, pero José Aurelio Gay no descarta ni mucho menos dar la campanada en el feudo sureño. Torres altas, como la del Nuevo Zorrilla, cayeron con antelación. El técnico considera que la casta demostrada en encuentros precedentes ante los grandes de la categoría debe ser la base en la que se cimente la sorpresa. «Nosotros, a excepción de Lleida, no hemos sido derrotados con claridad por nadie. Es más, cuando más y mejor hemos rendido ha sido ante los rivales más potentes como ocurrió frente al Valladolid o el Celta. En Vigo no pudimos sacar nada, pero jugando a ese nivel podemos lograr un resultado positivo», manifiesta. Además, considera fundamental «ser fieles a nuestro estilo, jugando al ataque, y ser especialmente cuidadosos en el aspecto defensivo. Un equipo como el Cádiz puede finiquitar el partido en un par de descuidos. Eso fue lo que le ocurrió al Tenerife, que no salió demasiado enganchado, y en diez minutos tenía el encuentro perdido». En una línea argumental semejante el técnico recalca que «hay que mantener la concentración durante todo el encuentro, pero sobre todo en los primeros minutos y en los últimos. Ahora mismo, sus jugadores se encuentran en un estado de forma y confianza sensacional y todo lo que intentan les sale. De hecho, ha nganado siete u ocho partidos de forma consecutiva, batiendo así el récord de Segunda». Pero el arma decisiva volverá a ser la efectividad cara al marco contrario. «Al margen de tener que hacer uno de nuestros mejores encuentros en el Carranza, debemos convertir nuestras ocasiones en gol. El balón no ha querido entrar en muchos encuentros pese a ser superiores en méritos y juego. Algún día se tiene que acabar esa mala racha y ¿porqué no va a ser ante el Cádiz?», explica José Aurelio Gay.