Sufrido triunfo del Barça ante un buen Getafe

Ignacio Tylko GETAFE

DEPORTES

Márquez y Deco adelantaron a los azulgrana

27 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Víctor Valdés tuvo que trabajar en Getafe más que en toda la temporada y, con tres intervenciones extraordinarias, dio el triunfo a un Barça menor. En un partido extraño que los azulgrana se complicaron la vida por salir excesivamente relajados en la segunda mitad, el joven guardameta catalán resultó providencial. El partido dejó otra pésima y recurrente noticia. A algunos impresentables les dio por proferir cánticos racistas cada vez que Eto'o tocó el balón. Un gran y valiente Getafe, que no se hundió ni siquiera cuando, sin merecerlo, se fue con un 0-2 al descanso, redujo a los azulgrana a la mínima expresión. Por primera vez en lo que va de curso, incluido el duelo en el que el Barça cayó ante el Betis, los de Rijkaard dieron sensación de equipo vulgar en todas sus líneas e incluso abusaron de los pelotazos. Si en la primera mitad controlaron sin brillo, en la segunda estuvieron a merced de los azulones, que les robaron el balón y, guiados de maravilla por Gabi, dispusieron de hasta cinco grandes ocasiones. En un inicio demoledor, el Barça había abierto hueco. Marquez dejó en mal lugar a Sánchez Broto, ya que le clavó un lejano golpe franco por su palo, y, dos minutos después, Deco definió un contragolpe estelar del Barça. Ya antes del descanso, el equipo catalán comenzó a ser una caricatura de sí mismo, aunque la calidad de Samuel Eto'o, de gran disparo, estuvo a punto de anotar el tercero. Con todo perdido, Quique Sánchez Flores apostó por la ofensiva total tras el descanso. A Riki y Pachón se les sumaron Yordi y Craioveanu. A sus 36 años, el rumano fue el revulsivo que buscaban los locales. Creó peligro cada vez que tocó el balón y dio máxima emoción al duelo al aprovechar con la zurda un fallo clamoroso de Puyol. A partir de ahí, el Getafe se comió al Barça. Rondó el gol hasta el final, incluso a pesar de que el propio Gica fue expulsado a siete minutos del final por cortar una clara ocasión siendo el último hombre, y si no empató fue por errores propios y paradones de Valdés.