Irureta afirma que la baja del delantero «es ciertamente inoportuna».
21 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Rotaciones a la brava. Diego Tristán estará unas cuatro semanas de baja por una rotura fibrilar en el tercio medio del bíceps femoral izquierdo, situación que envía a Luque al equipo titular y como delantero centro en el partido que el Deportivo disputará en Atenas, salvo una milagrosa recuperación de Pandiani. A pesar de todo, Javier Irureta no forzará el regreso de Pandiani, con una lumbalgia. El técnico vasco se arma de paciencia esta temporada y emborrona la libreta donde anota los minutos jugados por cada uno de sus futbolistas. Esta campaña, el entrenador no dosifica el esfuerzo de su equipo. Lo hacen las lesiones. La baja de Diego sentó como un tiro en el seno de la expedición deportivista. Irureta la asumió con resignación («es ciertamente inoportuna»), el médico del club César Cobián intentó animar al jugador («ahora que estaba recuperando la forma, se lesiona; tiene que levantar la cabeza y recuperarse») y el propio delantero sevillano evitó mirar atrás: «Es un palo, pero apuraré la recuperación lo que pueda». Una y otra vez, Tristán recordó que él se siente el más perjudicado por las lesiones. «El que más sufre soy yo», sentenció antes de que se le preguntase si alguna vez pensó en las posibles causas de tanta lesión. «Ya me gustaría saber a mí la razón. El club y yo intentamos averiguarlo, pero en la vida pasan cosas», respondió. Así las cosas, la atención general se orientó hacia su más que probable sustituto en el estadio Georgios Karaiskakis de El Pireo, donde el Deportivo deberá enfrentarse mañana al Olympiacos. Albert Luque ocupará la punta de ataque, aunque recordó (al igual que hizo tras el partido ante el Villarreal) que arrastra molestias en los isquiotibiales, aspecto en el que discrepan tanto el médico del Deportivo como el entrenador. «No sé lo que pudo haber reconocido, pero no tiene nada. No tiene molestias en ningún sitio», aseguró César Cobián. «Del dicho al hecho, hay un gran trecho», concluyó Javier Irureta. Con la delantera mermada se presenta el Deportivo en Grecia en un momento en el que necesita marcar al menos un gol para vencer el partido ante el equipo de Rivaldo y así poder mantenerse con vida en la Liga de Campeones. Si no consigue perforar la portería de Nikopolidis diría adiós de forma casi definitiva a la competición. Además, el conjunto coruñés todavía no ha podido anotar ningún tanto en lo que va de Champions, de manera que el asunto no es baladí. Muchas lesiones Las lesiones han azotado incansablemente a Tristán desde el inicio de temporada, concretándose en el gemelo, el sacro, el sóleo y en dolencias internas. Sin embargo, hasta hace pocas semanas, no coincidían en el tiempo con una baja de Pandiani por el mismo motivo. Las molestias de Luque son la guinda a una línea ofensiva debilitada. Además, la ausencia inesperada del algabeño en Atenas obligará a Irureta a pensar concienzudamente acerca del once inicial y de la labor que desempeñe Fran en el mismo. Mover al capitán del mediocentro y valorar las posiciones de Munitis (banda derecha o izquierda) y Scaloni (válido para el interior diestro) será el principal quebradero de cabeza del vasco en la jornada de hoy.