El Celta prepara un partido feo para seguir ganando

Víctor López VIGO

DEPORTES

Los célticos repiten el esquema con el que vencieron al Poli Ejido.

20 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta buscará su cuarto triunfo de forma consecutiva ante otro candidato al ascenso como es el Elche. Una victoria colocaría a los vigueses con opciones de recuperar los puestos de ascenso. Para ello el planteamiento de Fernando Vázquez no diferirá del expuesto en su último partido como local en el que venció al Poli Ejido. Tres medios centros se encargarán de ejercer un tapón que corte de raíz la velocidad con la que contragolpea el conjunto ilicitano. Muchos pensarán que este es un nuevo episodio del feísmo que ha caracterizado el renacer celeste en la clasificación. El fútbol es capaz de soprender en infinidad de ocasiones por lo que lo que a priori resulta un planteamiento conservador, luego puede convertirse en un buen espectáculo. El 4-3-2-1, o árbol de Navidad, no es nuevo en Balaídos. Si Irureta fue el descubridor del 4-2-3-1 con el que maravilló Víctor Fernández, Lotina llevó a los vigueses a la Champions utilizando este dibujo. Para eso venció con contundencia como local a equipos como el Deportivo o el subcampeón de Liga de ese año la Real Sociedad. La idea de Vázquez tiene matices, pero la función de Ángel y Jandro es la que en su día tomaban Mostovoi y Juanfran. Y en los medios centro varía con la entrada de Oubiña por Luccin, repite José Ignacio, y Nagore sustituye a Ángel o Giovanella. Gustavo López ya tuvo que verse sacrificado en muchas ocasiones de aquella y ahora le sigue sucediendo. La afición viguesa sigue soñando con el mejor fútbol de su equipo. Vázquez quiso recuperarlo poniendo a todos sus peloteros en juego en las primeras jornadas de Liga. Los resultados no llegaron y la presión de tener que ganar hizo que variase sus planteamientos. El técnico insiste en que no quiere jugar feo, que no se puede echar al espectador, pero tampoco le importaría sumar tres puntos y que el partido sea soporífero. Ni a él, ni a Horacio Gómez, ni a la plantilla, ni a una buena parte del celtismo. Los tiempos del romanticismo quedan atrás y ahora la realidad invita a ser pragmático. Las probaturas del equipo también le conceden al entrenador céltico variantes. En caso de que esto no funcione, ya pasó ante el Poli Ejido, también puede dar entrada a Gustavo López, Sava y Sánchez y entonces con una formación más ofensiva buscar la victoria. Tanto el cuadro local como el visitante tienen una plantilla suficientemente amplia como para improvisar medidas de urgencia. El reencuentro de Balaídos con los ex célticos Noguerol, Otero y Moisés hasta puede hacerse esperar porque los tres parten como candidatos al banquillo, aunque luego se verá. Lo que sí notarán estos tres recuerdos del pasado es que este Celta es muy distinto al de otrora, pero también ellos lo son para bien o para mal.