El reencuentro de Pontevedra y Eibar revive épocas doradas

Tino Rascado PONTEVEDRA

DEPORTES

Los granates retornaron a Segunda B en Ipurúa en el año 1984

29 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Pontevedra y Eibar, clubes que han escrito juntos brillantes páginas de sus respectivas historias, volverán a verse las caras mañana (17.00 horas) después de dieciséis años sin coincidir en la misma categoría. Ambos llegarán con las secuelas propias de los 120 minutos de máxima intensidad que han tenido que disputar el pasado miércoles en la Copa del Rey, aunque los eibarrenses con la lacra de haberse quedado apeado de la competición en la tanda de penaltis ante el Valladolid. Muchos aficionados granates todavía recuerdan aquellas dos fases de ascenso consecutivas a Segunda B que libró el Pontevedra con el Eibar -temporadas 82/83 y 83/84-, logrando en el segundo intento rentabilizar en el estadio de Ipurúa la ventaja de tres goles (3-0) que había adquirido en Pasarón el equipo de Fernando Castro Santos. Centenares de seguidores del equipo pontevedrés que se habían desplazado a Eibar festejaron con algarabía la salida del pozo de la Tercera División en la que había caído en la temporada 80/81 después de que el cambio en el banquillo de Martialay por Sanjuán no surgiese efecto. La última vez que se vieron las caras fue en 1988, año en el que el Eibar consiguió proclamarse campeón del grupo primero y consiguientemente el ascenso a Segunda División, categoría en la que ha permanecido de forma consecutiva desde entonces. En la última comparecencia en Pasarón, los vascos se llevaron la victoria por 1-2. Los granates confían en que mañana se invierta el signo quinielístico para frenar de una vez por todas la sequía de triunfos ante sus aficionados, aunque nadie olvida que si no lo lograron frente al Terrassa fue porque lo evitó el trencilla manchego Antonaya López con la señalización de un penalti inexistente. El Eibar llegará a Pasarón como tercer clasificado en la Liga -ganó los cinco partidos en Ipurúa- en busca del primer triunfo a domicilio. Será un rival muy complicado pero no invencible para los granates.