Cayó ante un Athletic que explotó su debilidad defensiva
25 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Real Madrid ha entrado en la dinámica perdedora y no se atisban buenos tiempos tampoco con García Remón, que tendrá que trabajar muchísimo para sacar al equipo de su crisis de juego y mentalidad. La primera derrota con el nuevo entrenador (2-1) llegó en su segundo partido, ante un Athletic que dio un soberano repaso en la primera media hora a un equipo que fracasó en defensa con Raúl Bravo en la banda izquierda que fue muy pobre en ataque. El Madrid ha perdido la autoestima en San Mamés volvió a ser un equipo vulgar que apenas creó más de una ocasión y no sacó ni un córner. El Athletic consiguió una victoria de justicia, que si no llega a ser por Casillas hubiera sido más amplia. Al menos su portero mantiene el nivel, aunque el Madrid cada vez está más alicaído y quizás no pueda levantarse hasta que se refuerce en el mercado de invierno con el fichaje de un medio centro, aunque para entonces es posible que sea ya demasiado tarde. El Madrid perdió el partido muy pronto, porque en los primeros 30 minutos los bilbaínos atacaron en avalancha y la defensa blanca sufrió un suplicio. El Athletic desplegó velocidad, presión, y un ritmo endiablado, con constantes aperturas por las bandas, frente a un Madrid sin ayudas del centro del campo y con una defensa que volvió a ser un desastre en el juego aéreo. Urzaiz llevó al marcador muy pronto la superioridad local ante un Madrid desordenado que no olía el balón. Con la débil pareja de medios centro formada por Beckham y Celades el Madrid apenas llegó al área rival en un primer tiempo en el que el Athletic barrió a los madridistas, desarbolados atrás. Con Yeste liderando las continuas ofensivas de los vascos, el cuadro visitante tuvo que dar las gracias a que el Athletic no estuvo más acertado arriba. El equipo de Mariano Remón buscaba las contras y confiaba en Ronaldo, pero bastante tenía con intentar defenderse, con Beckham y Celades desaparecidos y una zaga que temblaba. Aflojó la intensidad el Athletic, pero ni así pudo el Madrid mantener el control del balón y demostrar su supuesta calidad. Y en otra jugada de debilidad atrás y con Bravo como protagonista negativo, Ezquerro puso el 2-0. Volvió Raúl En el segundo tiempo, el conjunto blanco salió decidido a recortar diferencias. Bastó una combinación entre Guti y Raúl para poner el 2-1. Ese tanto hizo temer a San Mamés, por la previsible reacción del contrincante. Un espejismo. No hubo problemas para los bilbaínos, que no perdieron la organización y tampoco sufrieron cuando Morientes salió para sustituir a Beckham y Guti se colocó de medio centro junto a Celades. También se marchó el fracasado Raúl Bravo, dejando su puesto a Roberto Carlos para que éste le parase los pies a Etxeberria. El Madrid mejoró, pero muy poco. Y el marcador hizo justicia y no se movió.