El argentino dice que el club no logrará enloquecerlo apartándolo.
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Cavallero, que ayer se reincorporó a los entrenamientos tras regresar de disputar con Argentina la fase clasificatoria para el Mundial 2006, habló ayer en A Madroa largo y tendido sobre la situación de marginación a la que lo está sometiendo el Celta: «No me lo merezco porque siempre he cumplido y no ha hecho nada mal». El meta argentino indicó que son los responsables del club quienes deberían dar una explicación pública sobre los motivos por los que han decidido prescindir repentinamente de sus servicios y apatarlo del equipo después de cuatro años como titular indiscutible. El portero reconoció que «es difícil ver los partidos desde la platea» y aseguró que «aunque internamente siempre me voy a rebelar contra esta situación, no voy a decaer ni deprimirme. Piensan (los directivos del club) que me van a enloquecer pero no es así. Sigo entrenando con las mismas ganas que cuando me tocaba jugar y haciendo lo que me mandan». Cavallero dio más que pistas sobre los motivos que provocaron su divorcio con la directiva. Reconoció que no aceptó perdonar parte del dinero que le adeudan para conseguir su carta de libertad: «Los clubes abusan de la situación con un equipo descendido, pero yo jamás renunciaré a algo que me he ganado». Explicó asimismo que «el club pedía por mí mucho dinero, luego bajó esa cantidad y a falta de cinco días ya no pedía nada. Quisieron sacar una ventaja que se convirtió en lo contrario, en tener a un jugador al que no quieren pagar. Si hubieran hecho las cosas de otro modo seguramente yo no sería ahora un estorbo. Si me hubiesen pagado la deuda dos meses atrás seguramente me habría ido gratis del equipo. Pensaban que me iban a vender y no me vendieron. Luego creyeron que me iba a ir, pero estoy aquí». No descarta irse Dice que en principio seguirá entrenando hasta el día que acabe su contrato, pero no descarta la opción de irse «en Navidad o dentro de 15 días» si surgiese en España o el extranjero alguna opción que le interese a él y a su familia. Por último, aseguró que no es rencoroso y que así en algún momento el club y el técnico lo necesitasen «no pondré excusas, jugaré e intentaré hacerlo lo mejor posible».