No es Spitz, es sensacional

ANTONIO RIVAS

DEPORTES

FINALIZA los juegos Michael Phelps como animador de lujo en las gradas. La cosecha no puede ser calificada de otra manera que sensacional. Además de su colección de medallas creo que lo más importante es destacar como las ha conseguido. No tiene rivales en las pruebas de estilos combinados. Insiste en estar presente en casi todas distancias y casi todos los estilos. Necesita menos frecuencia de movimientos y por lo tanto menos brazadas que los demás para realizar los mismos tiempos o mejores. Es capaz de soportar un exhaustivo programa de competiciones batiendo récords del mundo. Y, para colmo, no es más alto ni más fuerte que sus compañeros de faena¿ ¿Cómo lo hace? Un último apunte: es capaz de competir distribuyendo homogéneamente su esfuerzo y exhibiendo la misma técnica depurada con la que se entrena. Quizá los entrenadores deberíamos reflexionar acerca de la importancia de la presencia del trabajo de técnica en el entrenamiento diario de este deporte. Y no es que nos podamos quejar de la actuación de nuestros representantes. Dejando aparte la actuación en las pruebas cortas (alguno tendrá que seguir consolándose pensando qué lugar ocuparía de haber repetido su marca), hemos logrado hacer historia con algún diploma olímpico con récord de España incluido. Y dicen que los relevos representan de alguna manera el nivel de un deporte en un país. Quizá los españoles somos capaces de hacer en compañía lo que de forma individual se nos resiste. ¿Lo más positivo? Erika. Ha sabido dar lo mejor de sí misma en el momento adecuado. Para eso hace falta planificar el entrenamiento adecuadamente y competir aún mejor.