El Celta gana el Concepción Arenal en los penaltis

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso FERROL

DEPORTES

CÉSAR TOIMIL

Superó a un combativo Racing de Ferrol en A Malata

04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Celta ganó el trofeo Concepción Arenal en la tanda de penaltis tras empatar con un combativo Racing de Ferrol en un partido igualado, bastante entretenido para lo que suele deparar la pretemporada y que había terminado con empate a uno. Que el fútbol no tiene memoria no es ninguna novedad, y que los partidos de pretemporada son eso, ensayos de verano, también. Pero dos extremos de la próxima Segunda División se cruzaron ayer en A Malata de tú a tú sin verse tantas diferencias entre el rico y el pobre. A estas alturas del verano pasado, el Celta preparaba su camino por la Liga de Campeones y el Racing, sumido en la depresión de un descenso, todavía no había hecho las paces con su gente. Algo de esto le pasa ahora a un equipo vigués llamado a volver pronto a la máxima categoría, pero que no realizó fichajes que le aporten la frescura que dan las caras nuevas. Porque ante uno de los más modestos equipos de Segunda le costó mucho. Tanto local El Racing busca en donde puede, pero va encontrando mimbres para un cesto apañado. El entrenador, Juan Veiga, el central que inició la jugada del primer gol y el autor del tanto se los trajo de O Val, su equipo amigo en la Preferente -ahora en Tercera-. Diallio, el típico central africano fibroso, lanzó un balón en largo, Bermejo lo peinó, Bayarri lo condujo de la línea de fondo al corazón del área y allí lo transformó en gol Pablo, el clásico delantero bajito, habilidoso y, esta vez, muy oportunista. El Celta mandó por momentos en la primera parte y presionó a la defensa del Racing, que así se vio (felizmente) obligada a no complicarse. Movió el balón el largo en busca de sus extremos y puntas sin el riesgo de la combinación constante. Pero en una disputa, Jandro le birló un balón a Soria y permitió que Gustavo López se luciese con un buen gol de tiro cruzado desde el pico del área. Daba la sensación de que Jesuli, Edú y Gustavo, cuando querían, daban un golpe en la mesa que asustaba al Racing. Pero pocos dieron. El carrusel de cambios y el paso del tiempo sentó mejor al Racing, que pasó a controlar el partido. Apoyado en Curro Vacas como eje del equipo y con Carlos y Moreno incordiando aquí y allá. Así llegó un susto para Pinto, que oyó temblar el larguero tras un cabezazo de Sueiro. El rival captó el mensaje. El conjunto vigués, que apuraba con casi el mismo once del inicio del encuentro, movió su banquillo y espabiló algo para sacudirse el pegajoso acoso de un equipo más ilusionado en su día grande de la pretemporada. Jonathan perdonó un gol después de cazar un buen balón en un contragolpe por la derecha, pero después fue el Racing el que se apiadó tras un pase de lujo de Curro Vacas que Flavio remató duro pero algo desviado en el último minuto. Los penaltis decidieron.