Sólo le faltaba por hablar al auténtico protagonista del culebrón futbolístico del verano, y ayer Samuel Eto'o al fin dijo la suya. Por sus palabras se deduce que el caso aún va para largo. Tras la reunión de tres bandas entre Joan Laporta, Florentino Perez y el presidente del Mallorca, Mateu Alemany, parecía que su futuro estaba en el Madrid. La oferta del presidente del club blanco convenció más a Alemany que la del Barça, pero Eto'o es quien tiene la última palabra. Y lo dejó claro. «No permitiré que un club me fiche y luego me ceda otra vez», señaló, en clara alusión a las intenciones del Real Madrid, que pretende hacerse con la totalidad de sus derechos federativos, cederlo una temporada más al Mallorca y recuperarlo en el 2005. Eto'o se reivindicó como «uno de los mejores jugadores del mundo» y aseguró que ha madurado y está preparado para jugar en uno de los grandes. Por eso comentó: «Al igual que pasa con Zidane, Ronaldo o Ronaldinho», nadie debe atreverse a cederlo, pues ha «marcado en los mejores estadios del mundo y ante los mejores rivales». La versión del delantero le cierra las puertas al Madrid, aunque hasta ahora ésta es la mejor oferta que el Mallorca tiene sobre la mesa: 10 millones de euros por el 50% de sus derechos. El Barça ofrecido 20 más la cesión de un jugador (que podría ser Saviola), pero el club balear la ha rechazado. El entorno de Eto'o y el presidente del Barcelona aseguran que el deseo del jugador es recalar en el Camp Nou, aunque el jugador no lo quiso confirmar. Tan solo dijo que le ha llegado la hora de ganar títulos e incluso dejó claro que si el Mallorca hace un equipo campeón, está dispuesto a quedarse «el tiempo que haga falta, ya que ésta -aseguró- es mi casa». Su presidente ha reconocido que el jugador «debe ser transferido», por lo que ahora es el club balear el que tiene la patata caliente.