«Mi gran sueño sería pitar la final de la Copa del Rey»

Pedro J. Barreiros REDACCIÓN

DEPORTES

MIGUEL VILLAR

Entrevista | Bernardino González Vázquez | El ourensano alude a su internacionalidad en ciernes como un éxito de mucha gente y de una constancia de muchos años. Ahora ya se marca un nuevo objetivo

11 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La carrera de Bernardino González Vázquez no conoce el fracaso. Ahí están sus números: tres temporadas en Segunda B, cuatro en Segunda División y otras tres en Primera antes de entrar en el paraíso de los árbitros, la internacionalidad, a partir del 1 de enero del 2005. Una condición de la que se siente orgulloso aunque, por ahora, evita todas las celebraciones. Sólo cuando se vea con la escarapela será consciente de que ya forma parte de la historia del fútbol gallego. -Por ahora prefiero no darlo por hecho. He quedado el primero entre los no internacionales en la última temporada, sí, y si la FIFA desea cubrir la vacante de Esquinas Torres, como sucede todos los años, el elegido seré yo, pero hasta entonces... -¿Le da vértigo lo deprisa que quema objetivos en su carrera? -No sé si voy rápido, pero soy conciente de que hay que ir siempre con el pie en el acelerador, pero, eso sí, con mucho cuidado. -Entrenamientos diarios, preparación psicológica ¿cómo le ha cambiado la vida en estos años? -Cambia porque cada vez le dedico más tiempo al arbitraje y menos a otras cosas, como el trabajo o la familia, pero me esfuerzo por ser el mismo de siempre. -¿El gran reto de los árbitros sería lograr la profesionalización plena? -Es que en el fútbol actual se da la incongruencia de que los colegiados, que tantísima trascendencia se le da a sus decisiones, son los únicos no profesionales. Nadie nos obliga a estar ahí, pero si no se soluciona este problema los que vienen detrás también lo tendrán. -¿El gran problema del fútbol gallego es la falta de árbitros jóvenes? -También pasa en el ámbito nacional. Sólo nos preocupamos de que cada vez haya más clubes y hacemos poco para favorecer un ambiente propicio para que haya padres que puedan desear que su hijo sea un gran colegiado. -Su ejemplo, el hecho de que vaya a ser internacional, animará a nuevos árbitros gallegos. -Esperemos que sí, pero primero la gente ha de mentalizarse de que el árbitro no es un bicho raro. Los clubes deben implicarse más. -¿Ahora qué le queda por conseguir? -De momento, empezar a pitar en el extranjero. Tengo mucha curiosidad por saber qué diferencias encuentro. Después, mi gran sueño sería pitar la final de la Copa del Rey.