Llega del Albacete, de Primera, donde apenas tuvo minutos
09 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?i Dani Mallo ni José Juan. Operando fuera de foco, el Pontevedra firmó ayer con el portero aragonés Joaquín Moso Hernández, el año pasado enrolado en el Albacete, en Primera División. Con su llegada, la baliza se convierte en el primer puesto que el club de O Burgo cierra para esta temporada. «Todo fue bastante rápido: desde que se puso en contacto conmigo Javi [Rico, director deportivo del Pontevedra], tardé muy poco en decidirme», explicaba ayer Moso en su presentación. Sonriente, hablador y educado, el meta firmó con el equipo un contrato por dos años, convencido de que el club por el que ficha «va a hacer las cosas bien para quedarse en Segunda». Moso se hizo jugador de fútbol en los equipos de formación del Real Zaragoza. Se pasó seis temporadas en su equipo filial, antes de dar el salto, en el año 2001, al Nàstic de Tarragona, en Segunda División. En aquel plantel estaba también Javi Rico, ahora mentor suyo en el Pontevedra. Luego, Moso pasó por el Albacete y el Eibar en Segunda, para volver al Albacete, ya en Primera, el año pasado. Por delante de él en las preferencias del técnico estaban Almunia y Roa, con lo que el nuevo fichaje granate tuvo muy poco protagonismo. Moso ha sido internacional en casi todas las categorías inferiores de la selección española. «Lo bueno que tiene este club es que en la ciudad, en los técnicos, en la directiva, en todos veo mucha ilusión. Eso me ha decantado a venir aquí», explicó ayer Moso. Su conocimiento de su nuevo club es siempre indirecto, aunque lo suficientemente bueno como para haberse decidido a fichar: «Todos me destacan la plantilla del año pasado, que es un grupo fantástico. No conozco a ninguno de los jugadores personalmente, pero siempre sabes de gente que conoce a gente, y así te informas». Moso admite que el Pontevedra no lo va a tener demasiado fácil en su regreso a la división de plata: «Si nos fijamos en equipos como el Rayo Vallecano [que descendió este año a Segunda División B], vemos que nadie está libre de pasar problemas».