El nivel de entrenamiento y el trabajo en altitud que está realizando llevan a María Abel al convencimiento de que Atenas será testigo de su mejor actuación
04 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?aría Abel corre al encuentro de Atenas. Apura los días y los test de competición con el único objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles a la cita olímpica. Ayer estuvo en su provincia talismán para disputar el nacional de media maratón, aunque en esta ocasión no pudo cogalse ninguna medalla. Se quedó a las puertas del podio con la cuarta plaza. Le afectó y no lo disimuló, pero tampoco escondió su verdadera meta. En algunas ocasiones es necesario sacrificar un título doméstico para afrontar del mejor modo el gran reto: realizar la carrera de su vida en unos juegos olímpicos. -¿Cómo ha salido el test del campeonato de España de media maratón? -Regular. No me encontré todo lo bien que esperaba, pero lo importante es que estoy entrenando bastante bien y espero que la preparación de aquí al 22 de agosto vaya saliendo lo mejor posible. El nacional de media maratón ha sido de preparación de cara a Atenas. -¿Qué sensaciones le ha dejado la carrera? -En estos momentos yo estoy haciendo una base de kilómetros bastante importante y me faltan entrenamiento de calidad de ritmo más exigentes. Hasta el kilómetro 5/6 iba bastante bien, pero después las piernas no iban. Me encontré muy pesada. -¿En algún momento vio opción de medalla? -Al quedarme rezagada en los primeros kilómetros ya era difícil, aunque yo esperaba que a partir de la mitad de la prueba poder recortar la distancia y encontrarme con fuerzas. No fue así, pero lo único es no desanimarse y seguir trabajando de cara a Atenas. -Qué tipo de preparación está llevando de cara a esos juegos olímpicos. -Lleva cinco o seis semanas haciendo bastante kilómetros. Mucho trabajo de fuerza que antes no hacía. También he estado en altitud las dos últimas semanas y eso pudo llevarme a un exceso de cansancio para la cita. -¿Cuál es el plan que le espera hasta viajar a Atenas? -Me vuelvo para Navacerrada. No bajaré de la altitud hasta quince días antes de la olimpiada. También tengo previsto hacer ritmos más fraccionados, con series de dos o tres kilómetros. Cosas más rápidas, series de 300 o 400 metros, para tener más fuerza. -¿Cómo lleva el cambio de entrenador? -Es complicado, porque todo cambio supone un proceso de adaptación. La forma de trabajar es bastante distinta. Aquí enfocamos primero el trabajo de fuerza, que ahora lo dejaremos de lado porque ya todo estará enfocado en hacer series, correr kilómetros... Mi intención es encontrarme mucho mejor en pocas semanas en lo que son los entrenamientos de carrera. Es necesario tener paciencia y conciencia, máxime después de estar lesionada durante el invierno. Quizás nos falten tres o cuatro meses de competición sin ningún problema para que las cosas vayan saliendo bien. -¿Algún otro test antes de viajar a Grecia? -Queda por delante el campeonato de España de 10.000, pero estará en función de cómo me vaya encontrando, también a nivel anímico, porque en estos momentos estoy un poco desanimada. Será cuestión de que pase algún día y de seguir trabajando con la misma ilusión. Ya veremos si me animo ha hacer el 10.000, porque no me gusta mucho la pista. De lo contrario igual me animo a hacer una prueba de ruta. -Se puede hablar ya de objetivo para Atenas o todavía es prematuro. -Principalmente llegar en un momento de forma mejor que el año pasado. Ahora mismo por estas fechas estoy mucho mejor, porque para competir en París la verdad es que sólo tuve un mes bueno de entrenamiento, justo cuando subí a entrenar a Navacerrada. Tengo que estar contenta porque las cosas van marchando mucho mejor aunque en las competiciones no se refleje el trabajo realizado. Si todo sigue así espero hacer mi mejor clasificación en un campeonato de estas características. -¿Por el cansancio? -No estoy acostumbrada a competir tan cansada porque antes llegaba a todas las citas más descansada, pero ahora estoy entrenando bastante más. Me tengo que ir adaptando a este nuevo ritmo de trabajo.