Después de diez meses de inactividad por una lesión, el subcampeón del mundo vuelve a la competición en el gran premio de Los Cantones. Lo único que pretende es disfrutar. Diez meses después Paquillo Fernández vuelve a competir. Mañana en A Coruña, en el gran premio de Los Cantones, y al lado de su inseparable Jorge Ignacio Silva, el marchador ourensano con el que comparte preparación y con quien ha estado entrenándose en Allariz a lo largo de toda la semana. La cita herculina será especial por muchos motivos. Además de ser el reencuentro con la competición, será la primera prueba sin Manuel Alcalde -su fallecido técnico- al lado. Ha sido un duro golpe para todo el equipo, pero el mejor homenaje que le pueden brindar es marchar sobre el asfalto, como el entrenador hubiera querido. Por segundo año todo el equipo ha repetido experiencia ourensana. Allariz, Xinzo y Monterrei formaron desde el lunes su triángulo de trabajo. Hoy ya estarán en A Coruña. «Es bueno salir de Guadix y cambiar de aires», apunta Paquillo, mientras Jorge Silva recuerda que el curso pasado la experiencia funcionó a la perfección. El subcampeón del mundo está ilusionado con el regreso. Sin presionarse, ni marcarse metas. «Lo único que quiero es disfrutar compitiendo, sentirme atleta de nuevo». Sabe que todavía dista mucho del nivel que le llevó a batir en agosto del 2002 el récord del mundo. «El miércoles hice un entrenamiento duro que no realizaba desde mucho tiempo atrás, y aunque me ha dejado tocado estoy satisfecho con la respuesta. Digamos que ando a un 85%». Y es que la fractura por fatiga en el cuarto metatarsiano del pie derecho se hizo más embarazosa de lo esperado. Tampoco llega en el momento más dulce Jorge Silva. Sufrió como nunca para acabar en la última Copa del Mundo, le costó recuperarse y desde entonces padeció problemas de espalda. «No estoy al 100%, no he podido entrenar como me gustaría, pero me apetece correr en casa». Ninguno de los dos quiere perderse la cita herculina, a la que alaban con y sin micros. La catalogan como la mejor de España e incluso de Europa. «Está claro que es la prueba de referencia de la marcha española, por algo le han dado a A Coruña la Copa del Mundo del 2006. Traen a Korzenioswki todos los años, y eso está a la altura de pocos». Paquillo apuesta por realizar un entrenamiento de calidad y por rodar a una hora y 21 minutos, «aunque tampoco es algo que me preocupe. No me voy a presionar». Jorge Silva también quiere probarse para ver cómo va la evolución de cara al campeonato de España, a finales de julio en Almería. Paquillo y Jorge pondrán en práctica en Los Cantones una nueva modalidad de entrenamiento, el trabajo mancomunado. El grupo sigue preparándose bajo las directrices que a lo largo de muchos años utilizó el desparecido Manuel Alcalde -«mi entrenador, mi padre y mi amigo. Es como si perdiera tres personas en una», apunta el andaluz-. Por eso se ha ido recuperando siguiendo sus pautas, y al mismo tiempo ha marcado las líneas del equipo. «Sabemos cómo pensaba y estamos haciendo lo mismo que haríamos con él. Esta temporada vamos a tirar así, después los resultados dirán». Silva Crespo destaca que el factor grupo «muy unido», ha sido vital para reponerse «porque la vida sigue». Después de competir en A Coruña, se permitirán una mariscada -cita gastronómica anual inexcusable- y regresarán a Guadix para completar la preparación. Entonces Paquillo Fernández comenzará a pensar en Atenas y Jorge Silva en los Juegos Iberoamericanos.