El club vigués reconoce que sufre problemas económicos graves.
30 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?Tenemos problemas económicos tremendamente graves». Con esa rotundidad se expresaba el gerente del Celta, Sabino López, durante un debate en RadioVoz sobre los efectos directos del descenso a Segunda División. El dirigente celeste explicaba que «no conviene alarmar al celtismo ni hablar de situaciones como la suspensión de pagos», pero reconocía que fracaso deportivo reduce notablemente las posibilidades económicas. Según las cifras aportadas por el propio gerente del Celta, los ingresos se reducirán el próximo año en al menos un 70%. «Un club medio de Primera ingresa entre 4.500 y 5.000 millones de las antiguas pesetas, pero en Segunda sólo puedes moverte entre los 1.500 y los 1.800 millones», explicaba. Esa circunstancia, unida al hecho de que el Celta tiene deudas por valor de 75 millones de euros, hace que la entidad deba ajustarse el cinturón para la temporada que viene. El varapalo es tan grande que incluso afecta al único activo del Celta, la plantilla, que se ha devaluado tras el descenso, como recordó durante el debate de RadioVoz Paco Doblas, presidente de la asociación de antiguos jugadores del Celta. Sabino López, tras reconocer también esta circunstancia, apeló a la ilusión que conserva la directiva y el propio presidente, Horacio Gómez. «Debemos saber gestionar el fracaso. Horacio va a llevar al Celta a otros siete años de éxitos. Los ataques que está recibiendo ahora no son justos. En el fútbol la historia no vale para nada, sólo vale el presente y ahora somos perdedores», subrayaba. La ciudad pierde Y más allá de la delicada situación económica del Celta, los asistentes al debate recordaron que la ciudad sufre un daño grave por el descenso. El gerente de la Federación Provincial de Hostelería, Juan Gómez, explicaba que los 3.000 bares y cafeterías de Vigo, que se llenaban para los partidos del Celta fuera de casa, lo van a notar. Lo mismo ocurrirá en su opinión con los 150 hoteles de la ciudad, que verán llegar menos aficionados. «Faltará proyección de nuestra ciudad en el exterior», apuntaba Gómez. De opinión similar es el vicepresidente de la Federación de Peñas, Arximiro Rodríguez, que además aseguraba que las discrepancias del club con el Concello dañaron al Celta: «En vez de haber aprovechado lo que representa el equipo para promocionar la ciudad en Europa y en España, lo hemos destruido».