El frontón de Riazor volvió a vibrar con una nueva velada de boxeo en la que se pudo observar las evoluciones de los pupilos de Chano y Manolo Planas. Se trataba de poner a prueba el nivel de unos púgiles en progresión, algunos de ellos en las puertas del profesionalismo, y los resultados fueron satisfactorios. Seis de los ocho boxeadores que saltaron al ring salieron vencedores. Manuel Rivadulla, Cachorro, Adrián Calo, Diego Santos, El Tigre y Dinky se alzaron con la victoria en combates realmente igualados que calentaron el ambiente de un Frontón que registró una entrada excelente, con casi todo el aforo de 1.300 personas cubierto. Los otros dos combates, protagonizados por Juan Zapata y Óscar Locomotora López, fueron declarados nulos por los jueces del evento. Especialmente discutible, según Manolo Planas, fue el primero de ellos. El combate de Locomotora fue la cita estrella de la noche, ya que se medía al campeón de España, el canario Callero. El boxeador coruñés asestó cuatro manos que el campeón no supo remontar, pero al final el combate resultó nulo. El mismo resultado que en una velada previa, esta vez en Canarias. Los resultados, sin embargo, fueron considerados muy positivos por Planas, dado que Locomotora López afronta sus primeros golpes como profesional. El objetivo de estas veladas es, según Planas, someter a la ingente cantera de púgiles coruñeses a combates de primer nivel para que adquieran ritmo de competición. De esta forma, ya están a la vuelta de la esquina las próximas citas de los coruñeses: los próximos viernes y sábado en Baio y Lugo. Dentro de quince días, en Barcelona, otro de los pupilos de Planas, El Tigre, dará el salto al profesionalismo.