Alonso apela a su público para romper el dominio de Ferrari

La Voz AGENCIAS | BARCELONA

DEPORTES

El español buscará en Montmeló su primera victoria del año

06 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El asturiano Fernando Alonso y sus cien mil seguidores, intentarán este fin de semana en el circuito de Catalunya, escenario de Gran Premio de España, terminar con la supremacía demostrada hasta ahora por el alemán Michael Schumacher (Ferrari) vencedor de las cuatro primeras pruebas de la temporada. El trabajo de Fernando Alonso, que provocará un nuevo récord de entrada en el circuito de Catalunya, se espera que puedan llegar a 110.000 espectadores los que acudan el domingo, si el buen tiempo lo permite, va resultar más duro que el del pasado año, en el que finalizó en segunda posición tras Schumacher. Junto a los Ferrari de Schumacher y Rubens Barrichello, que se han mostrado por ahora inalcanzables para el resto, Alonso deberá pelear con el BAR-Honda del británico Jenson Button, la gran revelación en este inicio de año, y los Williams-Honda del colombiano Juan Pablo Montoya y Ralf Schumacher por un lugar en los puestos de honor. El piloto español de Renault se mostró ilusionado con el regreso a Montmeló, y agradeció el apoyo del público. Con su elocuencia habitual, Alonso dijo que «es curioso ver que venden banderas del Principado en los chiringuitos de los circuitos, y eso ya es la leche». Deportivamente hablando, el asturiano fue realista al máximo: «No hay que dar falsas esperanzas. Con el rendimiento de Ferrari decir que vamos a luchar por el título sería absurdo. Con ganar alguna carrera este año ya iríamos bien». Para Alonso, Ferrari es intratable, y el rival a batir es BAR. «Parecía que nos quitábamos un rival con los problemas de McLaren, pero apareció BAR. No estaba previsto ni que nosotros fuésemos segundos en el Mundial ni que BAR fuera el que nos pisa los talones». Con respecto al trabajo de equipo, Alonso lamentó los errores cometidos en Malaisia. «Ésa es una de las virtudes de Ferrari y de Schumacher, que no fallan, aunque quizás sea porque van sobrados». El piloto también dijo que su relación con el ingeniero de Renault Pat Symonds es buena: «Aunque él dice que trabajo sin dedicación, a mí me cuesta menos saber lo que quiero, por lo que necesito menos tiempo de análisis que otros».