La marea morada invade Galicia

Alberto Magro ENVIADO ESPECIAL A OPORTO

DEPORTES

A. M.

Casi dos mil portugueses vestidos con la segunda equipación del Oporto se dirigen ya hacia A Coruña, con la mochila llena de confianza en una victoria contra el Deportivo

02 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

«O trabalho? O trabalho sempre espera». La frase en portugués es de Neli Machado, un trabajador de Oporto que el jueves aparcó su condición de asalariado para seguir hasta A Coruña al club de sus amores. Después de haber pasado una noche entera ante las taquillas del estadio del Dragón para conseguir una entrada, Machado está dispuesto a olvidarse de su jefe y de sus obligaciones hasta el miércoles. Dice que, con empleo o sin él, su «verdadero deber» es estar «en el partido más importante de la historia». El simpático absentista luso se refiere al encuentro que mañana enfrentará al Deportivo y el Oporto. Y en Riazor, Neli Machado no estará sólo. En la grada contará con dos millares de cómplices. Son currantes que cambiaron sus puestos de trabajo por un sitio en la marea de camisetas moradas que dará aliento al Oporto. Porque esta vez los dragones no serán blanquiazules, sino morados. Quieren imitar a su equipo hasta en el cambio de camiseta al que obliga la primera indumentaria del Deportivo. La idea, eso sí, no es de los aficionados, sino del club luso, que quiso sacar tajada del tirón de una semifinal para hacer caja: junto a cada entrada vendió una camiseta morada (que no es precisamente el producto estrella de la tienda del club) y una bufanda en la que aparecen los nombres de ambos conjuntos. Invasión por la frontera La invasión morada comenzó el viernes. Los aficionados lusos tiñeron primero las ciudades más cercanas a la frontera, como Vigo y Pontevedra, para continuar hoy camino hacia las Rías Altas. «Primero pararemos en Vigo, que lo conocemos bien de otras veces, y a última hora iremos hacia A Coruña», comentaba el pasado jueves un matrimonio portugués, que forma parte del incesante goteo de aficionados que se producirá en las próximas horas. Las alrededor de 1.700 entradas que concedió el club no dan sin embargo para mucho. Por eso sólo habrá un gran viaje organizado: el de los ultras, que contaron con el favoritismo del club para obtener mil entradas. El resto viajan en grupitos pequeños, tamaño turismo de cinco plazas. «Sólo hacemos grandes viajes para eventos importantes», se mofa Nuno, un aficionado que estará mañana en Riazor junto a otros tres amigos. «Estuvimos en Sevilla (final de la UEFA) y además el morado nos da suerte, que siempre ganamos», bromea, haciendo referencia a los dos únicos partidos que el Oporto ha jugado de morado. Pese al vacile, Nuno y sus compañeros de expedición aseguran que será un viaje tranquilo. «A mis casi 50 años no estoy para gamberradas. Conocemos Galicia, y somos casi el mismo pueblo, así que seguro que nos reciben con cariño, como nosotros a ellos», sentencia Antonio, uno de los tres amigos que acompañan a Nuno y al resto de la marea morada que tomará A Coruña por un día. ¿Y el trabajo? «O trabalho sempre espera».