Merecido triunfo del Málaga ante un gris Atlético

La Voz AGENCIAS | MÁLAGA

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El Málaga, con dos goles del ex rojiblanco Diego Alonso incluidos, se mete en la lucha por una plaza en la Copa de la UEFA, gracias a su triunfo por 3-1 sobre un Atlético de Madrid que naufragó allí donde esperaba sentenciar su presencia europea y, además, sufrió la expulsión de Fernando Torres.

10 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo fueron malas noticias para el Atlético, que se planteaba el encuentro como una final, como un paso casi decisivo para asegurar la UEFA y, ahora, se encuentra con un rival más y, probablemente, sin el concurso de su estrella para el derbi del próximo sábado, contra el Real Madrid. La expulsión de Torres fue la imagen de la impotencia atlética, tras un pique con Josemi. Fue la culminación del desastre rojiblanco, porque el conjunto de Gregorio Manzano no tuvo recursos ni actitud para levantar un encuentro en el que siempre se encontró incómodo, rebasado por el ímpetu malaguista. No supo el Atlético cómo frenar el juego directo del Málaga, como evitar que el balón llegase con tanta facilidad a Diego Alonso y Salva Ballesta y, cuando tuvo casi todo perdido, tampoco mostró el carácter necesario para acorralar al rival. Al contrario, fue el Málaga quien pareció controlar el juego en todo momento de una forma sencilla, con lanzamientos largos al área rival en busca de Salva y Diego Alonso, los dos goleadores que el técnico envió al frente para intimidar a su ex equipo. La apuesta le salió bien al entrenador malaguista, porque el Atlético tuvo problemas para frenar a ambos atacantes, que participaron activamente en el primer tanto de su equipo. Ni con el gol se metió en el encuentro el Atlético, que ofreció a Diego Alonso otra oportunidad para reivindicarse como goleador al principio de la segunda parte (min 50). Con cuarenta minutos por delante, el equipo de Manzano ofreció su peor imagen y no tuvo arrestos para cambiar la dinámica del partido.