?l Teucro consiguió ayer entrar en las semifinales de la Copa del Rey de balonmano después de ganar al Cantabria en una sufridísima eliminatoria. Los pontevedreses tuvieron multitud de momentos en los que sentenciar el partido, pero sólo la superioridad de su banquillo en los últimos minutos de juego acabó por darles la victoria. Los pontevedreses apostaron por la baza física desde los primeros minutos de juego. Una serie de contraataques rápidos permitieron al Teucro ponerse por delante en el marcador bastante pronto. Los gallegos administraron la distancia con más o menos pericia durante el resto del partido, pero no supieron aprovechar las ocasiones que tuvieron para sentenciar a un Cantabria que acudía al partido sin dos se sus mejores jugadores: Coelho se marchó a División de Honor B, harto de no cobrar, y Ben Amor está concentrado con su selección, jugando la Copa de África. Dificultades para resolver Un ejemplo de las dificultades de los azules para dejar resuelto el encuentro se dio en el final de la primera parte. Con una ventaja de cuatro goles en el marcador, el Teucro cometió varios errores, permitió que Mrvaljevic fuese excluído y que el Cantabria quedase a un gol de distancia gracias a un parcial de 3-0. Nerviosos durante todo el encuentro, los teucristas encadenaron errores en el arranque de la segunda parte. Pese a haber superado situaciones como una doble exclusión, los azules no pudieron evitar que, a algo más de veinte minutos del final, el Cantabria les adelantase (19-18). Después, las buenas rotaciones del banquillo pontevedrés acabaron por minar a los santanderinos, muy mermados físicamente. A cinco minutos del final, los balcanicos Mrvaljevic y Cutura abrieron un hueco insalvable aprovechando la exclusión del montañés Asier Antonio. Todavía digiriendo la alegría, los jugadores del Teucro esperan en la jornada de hoy el resultado la semifinal que jugarán el Barcelona y el Ademar. El partido se disputará a las nueve y media de la noche en Tafalla.