El Barcelona, que defiende el título, y el Real Madrid protagonizan el duelo estelar de los cuartos de final
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El primer título de la temporada en juego. Sevilla acoge la fase final de la 63 edición de la Copa, el termómetro del baloncesto español, una competición íntimamente ligada al espectáculo y siempre proclive a las sorpresas. De los grandes, sólo el Unicaja se descolgó; el resto, todos. Y para abrir boca, esta tarde, un Barça-Madrid ( 20.30 h, La 2 ), con el actual campeón defendiendo su trono ante su eterno rival. La capital andaluza espera la asistencia de una treintena de ojeadores de la NBA para presenciar un torneo que llega en el momento más oportuno, con los equipos rodados e inmersos en el tramo final la fase regular. En conjunto, tres equipos clasificados para la segunda fase de la Euroliga (Barcelona, Tau y Pamesa), otros tres que están en cuartos de final de la ULEB (Madrid, Joventut y Estudiantes), una sorpresa (Manresa) y el anfitrión (Caja San Fernando). Las últimas noticias hablan de un Barça -propietario de la triple corona- renqueante y dubitatibo por las ausencias de Fucka y Grimau, pero con el refuerzo del prometedor danés Drejer y el amuleto Bodiroga. En cuanto al otro gran favorito, el Tau, parece ahora más asequible que en su arrollador comienzo de temporada, pero su portentosa línea exterior asusta. De cualquier forma, Barça y Tau, que sólo podrían enfrentarse el último día, mantienen el crédito de haber protagonizado las dos últimas finales. A un partido, cualquiera de los participantes es peligroso; y sobre todo si ese cualquiera es el actual Madrid. Felizmente para el baloncesto, Lamas ha reconducido a su equipo. Bennett y el refuerzo de Burke hablan de uno de los equipos más en forma de la ACB. Nadie quiere enfrente al Madrid, pero tampoco al Joventut de Aíto y Rudy Fernández ni al colectivo que dirige Ricard Casas. Y menos, en duelos a cara o cruz que en su día consagraron aún a las estrellas (McGee, Mark Davis, Perasovic, Turner, Creus o Bennett) o a prometedores jóvenes, como el Pau Gasol del 2001.