El astro no se cree estrella

f. p. | redacción

DEPORTES

FERNANDO ALVARADO

Zidane, tras deslumbrar en Valladolid, insiste en una entrevista concedida a «Clarín» en que no es el número uno del mundo

02 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Zinedine Zidane no se considera el mejor jugador del mundo. Así lo confiesa en una entrevista que publicó ayer el diario argentino Clarín . Además, el astro francés -mejor jugador del mundo para la FIFA en los años 1998, 2000 y 2003- cree que la fama y el dinero no son más que «tonterías». Y fue ayer, precisamente el día después de su exhibición en el Nuevo Estadio José Zorrilla, después de que una portentosa maniobra del francés dejó en un segundo plano los 101 goles de Ronaldo en España y tapó una discutida actuación arbitral. Avanzaba el minuto 74 cuando Zidane, autor de un primer gol que finalmente ha ido a parar al casillero de Ronaldo, dibujó una pared con el delantero brasileño; éste, con un toque sutil, devolvió el balón al francés y el tiempo definitivamente se paró. Zizou pisó el balón con el pie derecho, después con el izquierzo, dio una vuelta de 180 grados y dejó sentado a Marcos, después dribló a Bizarri, pero envió el balón a las nubes. No fue gol, pero lo mereció. Un cuarto de hora más tarde, el francé completó su actuación con un pase que Ronaldo envió a la red del Valladolid. Admiración por Francescoli Un paso más para elevarse a la altura de los cuatro grandes mitos del fútbol -Maradona, Pelé, Di Stéfano y Cruyff-, aunque Zidane asegure que sólo el hecho de que se le compare a su gran ídolo, Enzo Francescoli, es ya un halago: «Para mí Enzo es como Dios. Fue el jugador que miré y admiré cuando estaba en Marsella, el mejor que he visto, por las cosas que hacía con la pelota, y por cómo era en lo personal. Si alguien piensa que he llegado a su nivel, para mí sería lo máximo». Y lo dice un jugador al que no le falta ganar nada y que confiesa en Clarín su admiración por el fútbol sudamericano: «Ojalá que en Europa se jugara como en Sudamérica, porque creo que allá la gente disfruta más con las paredes y el tiqui-tiqui que con el fútbol que, en general, se hace en Europa». En la misma entrevista, la estrella del Real Madrid se lamenta por el excesivo peso del factor físico en el fútbol actual -«si físicamente no rindes te quedas fuera»- y critica el número de partidos que se deben de disputar cada temporada: «La realidad es que cada año jugamos más y eso hace que el espectáculo sea cada vez menos bonito. Pienso que habría que analizar si no conviene jugar un poco menos y elevar el nivel». Zidane asegura que colgará las botas en dos o tres años. Después seguirá ligado al fútbol, aunque descarta el convertirse en entrenador. «Veremos lo que hago, pero será algo cercano, porque no quiero, y en realidad no sé hacer otra cosa. Entrenador no, a lo mejor es una cuestión de personalidad, pero me parece muy difícil llevar a 25 jugadores, ver todos los partidos, los videos, las charlas. No es para mí», concluyó. Para él, el arte sobre el césped.