Houston busca un campeón en la Super Bowl más desigual

Los New England Patriots son favoritos frente a los Carolina Phanters


redacción

Se trata del momento deportivo más glamuroso del planeta USA. La final de la Liga estadounidense de fútbol americano (NFL), conocida como Super Bowl, enfrentará en Houston a los New England Patriots y a los Carolina Phanters en un duelo desigual. Sin embargo, la parafernalia mediática que rodea al partido minimiza las consecuencias puramente deportivas del evento.La sombra de la Super Bowl es alargada y su celebración condiciona por igual los Juegos de Invierno de Turín del año 2006 (se movieron las fechas para evitar coincidencias) y los resultados de Wall Street. No se trata de un farol. Las cifras de la final de la NFL son bastante elocuentes. Se mueven en apuestas unos 6.500 millones de euros (más de un billón de pesetas, de los que la cantante Jennifer López ganó 110 millones de pesetas en la última), dos millones es el coste de treinta segundos de publicidad, y 400 euros es el precio medio de una entrada. La ciudad anfitriona (San Diego fue la última, Houston acoge el choque por segunda vez en la historia) recibe un impacto económico aproximado de unos 295 millones de euros (49.000 millones de pesetas), generados en actividades como las fiestas privadas organizadas por Playboy o Maxim. Cerveza, sexo, espectáculos y espionaje estarán a la orden del día en las horas previas al gran partido. Los gastos en seguridad rondan los 1.290.000 euros. Se prohibirá la circulación de determinados camiones por las inmediaciones del estadio y se suspenderá el tráfico aéreo en la zona. No en vano, estará en juego mucho más que el prestigio de ser el mejor equipo del mundo. Cada jugador del campeón recibirá 47.000 euros de premio y un anillo de oro y diamantes valorado en 800. El club ganador podrá lucir en sus vitrinas el trofeo Vince Lombardi, hecho en la joyería Tiffany & Co de Nueva York por unos diez mil euros. Pero la Super Bowl es también una cita deportiva. Este año, sitúa cara a cara a los galácticos New England Patriots frente al equipo sorpresa Carolina Phanters. Los de Nueva Inglaterra, los yanquis por excelencia, jugarán su tercera final en cuatro años. Ganaron la del 2002 ante los superfavoritos Rams de San Luis (un equipo casi invencible entonces) gracias a un field goal que transformó Vinatieri en los últimos segundos. Disputaron también la del año 2001 y esta campaña lograron una marca de catorce partidos sin perder. Su estrella es Ty Law, que lo bordó en la final de la American Conference ante los Colts de Indianápolis. Son los favoritos para suceder al vigente campeón, los Buccaners de Tampa Bay. Delante estará el equipo sorpresa de la competición, los Carolina Phanters. Con Ricky Manning Jr. como estandarte compensan con atrevimiento su inexperiencia en partidos de este tipo. Los Eagles de Philadelphia los sufrieron en sus carnes en la final de la Conferencia Nacional. Law y Manning aspirarán al premio de MVP que, en la última Super Bowl fue para Troy Aikman. Lo tendrán complicado si el partido no rompe con la dinámica defensiva que vienen presentando ambos equipos en lo que va de temporada y que amenaza con convertir el choque en un tostón.

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