El Barça sufrió un nuevo revés en el Camp Nou tras empatar ante el Athletic (1-1). Los azulgrana se adelantaron gracias a un tanto de Kluivert pero Gurpegui sorprendió con un remate de cabeza en el tramo final del encuentro. El primer cuarto de hora bilbaíno fue de libro. Ernesto Valverde bordó su planteamiento. El Barça estaba contra las cuerdas. El centro del campo sufría la presión de los visitantes y era incapaz de hilvanar dos pases seguidos. La entrega de Davids y la rapidez de Oleguer eran sus únicas armas. El resto pasaba inadvertido. Con los azulgrana a su merced, el Athletic fue apagándose víctima de sus propios errores ante la meta contraria. El Barça agrupaba mejor su retaguardia y empezaba a controlar el juego tan directo de su rival pero seguía faltando precisión. Xavi estaba ausente y por la banda derecha, Luis García, erraba con reiteración. Los blaugrana basaban su juego ofensivo en Ronaldinho, pero no carburaban. Tras el descanso, Rijkaard intentó variar el rumbo de su equipo dando entrada a Kluivert y Gerard. Sustituciones que incrementaron la adrenalina del cuadro local y que bloquearon al Athletic. Kluivert desniveló el marcador con un brillante cabezazo tras una acción combinada entre Davids y Van Bronckhorst. El partido se abrió y Jorquera, titular en la portería, tuvo que exhibirse. Hasta que Gurpegui aprovechó el atasco del Barça para firmar el empate final.