La élite se despide del Kelme, un equipo luchador que forjó su leyenda en la montaña
11 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Antes, cuando la carretera apretaba y los grandes se vigilaban, al aficionado le quedaba el Kelme. Aquel grupo de escaladores siempre en posición de combate. La tercera vía, la alternativa rebelde a los oficialistas Banesto y Once, con más dinero y mejores opciones para la general. Durante 24 años la formación alicantina forjó la leyenda en la élite de que su estrategia era el ataque. Ahora su continuidad se tambalea por su exclusión de la Primera División. La UCI respetó las cifras económicas y obvió la historia. Kelme siempre fue a la montaña, pero la montaña no vino al Kelme. El gran animador del pelotón, el que dinamita la carrera, la amenaza para el poder establecido: ése es el Kelme. Nacido en 1979 a las órdenes de Rafa Carrasco, ha sido el hogar profesional de Lale Cubino, Álvaro Pino o Vicente Belda. Su gran feudo fue la Vuelta a España, donde habitualmente ha paliado con su espectáculo la ausencia de las grandes figuras. Pero se ha erigido en un grupo capaz de arañarle planos televisivos al mismísimo Lance Armstrong, con un podio de Fernando Escartín en el 99, o un ataque de grupo en el 2000 con Roberto Heras (campeón de la Vuelta en ese año), el propio Escartín y Santiago Botero recortando a pedales el Izoard. O de vestir a los Dolomitas del Giro de verde con el triunfo de Chechu Rubiera en una etapa que incluía la temible Marmolada. En las últimas campañas el equipo se ha nutrido de corredores menos incisivos y más completos. Hasta se permitió el lujo de ganar la Vuelta a España del 2002 con Aitor González, un contrarrelojista, un corredor que se aleja totalmente del perfil tradicional de los Kelme que disputó el triunfo con su compañero Óscar Sevilla. Y confiaba en hacerse un hueco en los primeros puestos de la general de las grandes rondas ciclistas con Alejandro Valverde, la gran apuesta de futuro del Kelme. Un corredor al que la Segunda División se le queda muy muy pequeña después de las expectativas creadas en la pasada temporada. El factor colombiano Pero el Kelme ha sido cantera de españoles y destino de ciclistas de Colombia. En este país lamentan el sufrimiento de una formación que les ha servido a muchos de sus corredores como puente para desembarcar en Europa. El Kelme se convirtió en el equipo de los escarabajos. Fabio Parra, Santiago Botero, Henry Cárdenas, Oliverio Rincón, Hernán Buenahora, Chepe González yVíctor Hugo Peña, entre otros, pasaron por el equipo alicantino. España y Colombia perderán de vista en el Tour a los incansables verdes y quizás tendrán que recurrir al naranja de Mayo y Zubeldia, del Euskaltel-Euskadi. La Generalitat Valenciana ha anunciado que promoverá un nuevo grupo ciclista si se confirma que el Kelme agoniza en Segunda. Pero si desaparece, será difícil resucitar el espíritu del ataque.